Los precios del aluminio alcanzaron este lunes su nivel más alto en más de un mes tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que han intensificado los temores de un conflicto prolongado en Oriente Medio, una región clave para la producción de este metal.
El aluminio de referencia en la Bolsa de Metales de Londres subió un 3,1% hasta los 3.236 dólares por tonelada, llegando a marcar un máximo desde el 29 de enero. La escalada de tensiones en la zona ha puesto en alerta a los inversores, que vigilan de cerca el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta vital para el comercio de materias primas que ya ha sido afectada por los ataques iraníes contra bases militares estadounidenses.
Neil Welsh, de Britannia Global Markets, explicó que "los metales básicos han experimentado un fuerte repunte debido a la preocupación por la interrupción de una ruta de suministro clave para los productores de Oriente Medio". La región representa aproximadamente el 9% de la capacidad mundial de producción de aluminio, y los precios tienden a reaccionar rápidamente ante cualquier aumento de la tensión en el área.
Según datos del Instituto Internacional del Aluminio, la producción mundial de aluminio primario alcanzó los 75 millones de toneladas el año pasado. La mayor parte del aluminio producido en Oriente Medio se exporta a Estados Unidos y Europa. Los Emiratos Árabes Unidos son, con diferencia, el mayor productor de la región, y casi todos los envíos deben pasar por el estrecho de Ormuz, según analistas de Citi.
Sin embargo, un conflicto prolongado en la región podría tener consecuencias económicas más amplias. Un aumento significativo en los precios del petróleo, por ejemplo, podría afectar el crecimiento global. "Esperamos que la confianza de los inversores se debilite, lo que reduciría la demanda de metales industriales, incluido el cobre", afirmó Tom Price, analista de Panmure Liberum.
En otros metales básicos, el cobre subió un 0,2% hasta los 13.370 dólares por tonelada, mientras que el zinc avanzó un 1% y el plomo un 0,6%. Por el contrario, el estaño y el níquel registraron descensos del 1,1% cada uno.
La situación en Oriente Medio sigue siendo volátil, y su impacto en los mercados globales podría intensificarse si las tensiones persisten.




