EEUU EN CRISIS: AGENTES FEDERALES MATAN A DOS CIUDADANOS EN PROTESTAS MIGRATORIAS
En medio del caos y la represión en Estados Unidos bajo el mandato de Donald Trump, dos ciudadanos estadounidenses fueron asesinados a tiros por agentes federales en menos de tres semanas. Las víctimas, un enfermero y una poeta, murieron durante protestas en Minneapolis, donde las fuerzas de seguridad han intensificado su presencia con tácticas cuestionadas.
Alex Pretti, de 37 años, fue golpeado y ejecutado por agentes de la Patrulla Fronteriza mientras ayudaba a una mujer en una manifestación. Diecisiete días antes, Renee Good, madre y escritora de la misma edad, recibió un disparo en la cabeza por un oficial del Servicio de Inmigración (ICE). Ambos casos han desatado furia nacional y debates sobre el abuso de poder.
¿Quiénes son los responsables?
El ICE y la Patrulla Fronteriza, las dos agencias migratorias más poderosas de EEUU, operan bajo el Departamento de Seguridad Nacional. Aunque tradicionalmente tenían roles distintos, ahora trabajan juntas en una campaña masiva de deportaciones ordenada por Trump.
El ICE, creado tras los ataques del 11-S, se encarga de detener y expulsar migrantes en el interior del país. Con un presupuesto récord de 100.000 millones de dólares y 22.000 agentes —el doble que en 2020—, ha sido acusado de violaciones sistemáticas en sus centros de detención, donde 32 personas murieron el año pasado.
La Patrulla Fronteriza, en cambio, vigila los límites territoriales, pero bajo Trump ha extendido sus operaciones a ciudades lejanas como Minneapolis, fuera de su jurisdicción habitual. Ambos cuerpos actúan con impunidad: agentes sin identificación, vehículos sin placas y uso excesivo de la fuerza.
Protestas y represión
Testigos denuncian que los agentes, con entrenamiento reducido y sin preparación para controlar multitudes, han disparado gases lacrimógenos, golpeado manifestantes y detenido a civiles sin causa. En el caso de Good, el Gobierno alegó que "intentó atropellar" a un agente, pero videos muestran que huía cuando le dispararon.
Minneapolis, epicentro de la resistencia, ha visto cómo Trump envía más fuerzas federales para sofocar las protestas. Gregory Bovino, comandante de la Patrulla Fronteriza vinculado a tácticas brutales, fue retirado tras la muerte de Pretti, pero la violencia persiste.
¿Hasta dónde llegarán?
Expertos advierten que estas agencias, armadas y sin supervisión, están reescribiendo las reglas de la seguridad nacional. Con elecciones en el horizonte, el país se pregunta si la cruzada antiinmigrante de Trump justifica el costo en vidas estadounidenses. Mientras, las calles siguen ardiendo.





