Árbitro mexicano atrapado en zona de conflicto logra escapar por tierra en dramática odisea
El árbitro mexicano César Arturo Ramos Palazuelos y su equipo vivieron días de angustia tras quedar varados en Medio Oriente debido al cierre del espacio aéreo por el conflicto armado en la región. Atrapados en Doha (Qatar), los silbantes tuvieron que huir por carretera en un peligroso viaje de siete horas hasta Arabia Saudita antes de poder regresar a México.
La pesadilla comenzó cuando Ramos, junto con sus asistentes Alberto Morín y Marco Bisguerra, cumplían una gira de intercambio arbitral en Arabia Saudita. Tras pitar en partidos como el Al-Qadisiyah vs. Al-Ettifaq, el estallido de violencia en la zona los dejó sin vuelos de salida. "Fueron días complicados. No sabíamos qué pasaba", confesó Ramos, uno de los árbitros mexicanos con más proyección mundial y candidato al Mundial 2026.
Con hoteles llenos de viajeros varados y noticias de bombardeos, el trío intentó mantener la calma haciendo ejercicio y analizando partidos en su habitación. Pero la desesperación crecía: "Lo más duro fue que nuestras familias vieran las noticias. Todo eran ataques y cierres", relató.
La solución llegó con un arriesgado escape por tierra hacia Riad, la capital saudí, sin escolta y entre controles militares. "Había gente de todo el mundo intentando lo mismo. En cada frontera revisaban documentos y equipaje", detalló Ramos. Tras llegar a Arabia Saudita, lograron un vuelo de regreso a México, donde fueron recibidos con alivio por la comunidad arbitral.
La Federación Mexicana de Fútbol y la Embajada de México monitorearon la situación, aunque las opciones eran limitadas. El episodio expuso los riesgos de los intercambios deportivos en zonas inestables y dejó una lección clara para Ramos: "Fue lo más duro que me ha tocado vivir".




