Latinoamérica se moviliza para salvar a Haití del colapso total mientras las pandillas siembran el terror
Una treintena de países de América Latina y el Caribe se apresuran a diseñar un plan de emergencia para Haití, donde las bandas criminales han sumido al país en una crisis humanitaria sin precedentes. La violencia, el caos económico y la falta de servicios básicos amenazan con hacer colapsar a la nación más pobre de la región.
La reunión de urgencia, celebrada en Panamá, llega después de que la ONU fracasara en recaudar los 908 millones de dólares necesarios para ayudar a Haití en 2025. Hasta ahora, solo se ha conseguido el 23,9% de esa cifra, según la Asociación de Estados del Caribe (AEC).
Emergencia extrema
Más de la mitad de la población haitiana —unos seis millones de personas— necesita ayuda urgente. Las pandillas controlan el 85% de Puerto Príncipe, la capital, mientras que el 12% de los haitianos han sido desplazados por la violencia. "Haití vive una de las peores crisis de seguridad en la historia de la región", advirtió Noemí Espinoza, secretaria general de la AEC.
El país lleva años bajo el dominio de grupos armados, acusados de asesinatos, secuestros y violaciones. En 2024, su presión obligó al primer ministro Ariel Henry a renunciar. Ahora, la policía haitiana, apoyada por una fuerza internacional, intenta recuperar el control.
Apoyo internacional
Estados Unidos ha respaldado al nuevo primer ministro, Alix Fils Aimé, en su lucha contra las "bandas terroristas". Sin embargo, sin fondos y con una economía en recesión, el futuro de Haití pende de un hilo.
México, Colombia, Costa Rica y otros países buscan soluciones inmediatas, pero el tiempo se agota. Si la ayuda no llega pronto, Haití podría enfrentar un colapso irreversible.





