ÁLVARO URIBE CONDENADO A 12 AÑOS DE PRISIÓN DOMICILIARIA POR SOBORNO Y FRAUDE
El expresidente colombiano Álvaro Uribe fue condenado a 12 años de prisión domiciliaria por soborno y fraude procesal. La jueza Sandra Heredia dictó una sentencia más dura de lo que pedía la fiscalía, incluyendo una multa de 82.000 dólares y una inhabilitación de más de ocho años para ejercer cargos públicos. Sus abogados anunciaron que apelarán.
LA TRAMA DEL SOBORNO
Uribe intentó manipular testigos para limpiar su nombre en un caso sobre vínculos con paramilitares. Su abogado, Diego Cadena, ofreció beneficios a un exempleado de su hacienda para que cambiara su testimonio. Las escuchas telefónicas entre Uribe y Cadena fueron clave para probar el delito.
LA JUEZA BAJO AMENAZAS
Heredia ha sido blanco de presiones y ataques en redes sociales. Sus detractores filtraron datos personales y fotos de su equipo. El presidente Gustavo Petro pidió acción legal contra estas amenazas, mientras grupos de víctimas y el senador Iván Cepeda solicitaron a la ONU que supervise el proceso.
REACCIONES POLÍTICAS
La derecha colombiana tachó la condena de "persecución política". El expresidente Iván Duque prometió marchas en apoyo a Uribe. En cambio, la izquierda celebró el fallo: "La justicia habló por encima del poder", dijo la congresista Alexandra Vásquez.
¿QUÉ SIGUE PARA URIBE?
Aunque cumplirá la condena en casa, se espera que siga influyendo en la política. Analistas prevén que su caso polarizará las elecciones de 2026. Mientras, expresidentes conservadores como Aznar y Rajoy criticaron el fallo, llamándolo "injusto".
UNA SENTENCIA HISTÓRICA
El caso marca un antes y después en Colombia: un expresidente condenado por corrupción. La batalla legal continuará, pero el mensaje es claro: nadie está por encima de la ley.





