Alibaba demanda a EE.UU. por daños económicos tras ser incluida en lista negra militar
El gigante tecnológico chino Alibaba ha presentado una demanda contra el gobierno estadounidense por incluirla en una lista negra de empresas con supuestos vínculos militares, una medida que la compañía califica de "arbitraria y sin fundamento". La empresa, líder en comercio electrónico, asegura que la decisión ha dañado su reputación y perjudicado sus operaciones en EE.UU., donde es clave para negocios que buscan acceder al mercado chino.
El conflicto se enmarca en la creciente tensión comercial entre Washington y Pekín, que ha escalado pese a una reciente tregua entre ambos países. Estados Unidos acusa a Alibaba de ser un "colaborador militar-civil" del Ejército chino, algo que la empresa niega rotundamente. "No fabricamos armas ni tenemos afiliación militar", declaró la compañía en su demanda, que también señala al secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth.
Impacto económico y reputacional
Alibaba advierte que la inclusión en la lista negra ya le ha causado un "daño irreparable". La medida no implica sanciones directas, pero prohíbe al Pentágono y a sus contratistas trabajar con la empresa, lo que podría bloquear su acceso a socios comerciales clave. "Nos presentan como una amenaza a la seguridad nacional, lo que siembra desconfianza en nuestros clientes", argumentó la firma.
La lista, creada en 2021 bajo el gobierno de Donald Trump, ha crecido de 134 a 188 empresas chinas en el último año, incluyendo a gigantes como BYD, Baidu y Tencent. Pekín ha respondido con sanciones a 46 compañías estadounidenses vinculadas a defensa y tecnología, acusando a EE.UU. de "romper el consenso" alcanzado en la última cumbre entre Trump y el líder chino, Xi Jinping.
Guerra comercial sin fin
El enfrentamiento refleja la desconfianza mutua en sectores estratégicos como semiconductores, inteligencia artificial y comercio electrónico. Mientras EE.UU. justifica sus acciones como protección de su seguridad nacional, China las tilda de "indiscriminadas" y destinadas a frenar su avance tecnológico.
La demanda de Alibaba marca un nuevo capítulo en esta batalla, con consecuencias impredecibles para las empresas atrapadas en el fuego cruzado.





