Al menos 15 mineros ucranianos han muerto y siete han resultado heridos tras un ataque ruso con drones en el distrito de Pavlograd, en la región de Dnipropetrovsk, según confirmaron las autoridades locales este domingo. El gobernador regional, Oleksandr Ganzha, detalló en Telegram que un dron impactó junto a un autobús de empresa que transportaba a los trabajadores después de su jornada laboral. La empresa energética DTEK, empleadora de las víctimas, confirmó la tragedia y calificó el incidente como un "ataque terrorista a gran escala".
El ataque se produjo en medio de una tregua parcial acordada entre Rusia y Ucrania, mediada por Estados Unidos, que suspendió los bombardeos contra el sistema energético debido a las bajas temperaturas invernales. Aunque no se han registrado ataques contra infraestructuras eléctricas desde el jueves, los bombardeos con drones sobre otros objetivos han continuado. Solo la noche anterior, dos civiles perdieron la vida en la misma región de Dnipropetrovsk.
Este nuevo episodio intensifica las tensiones en una guerra que ya ha cobrado miles de vidas civiles y pone en duda la efectividad de los acuerdos temporales entre ambas naciones. Las autoridades ucranias han condenado el ataque, mientras el conflicto sigue escalando en medio de un invierno extremadamente frío que aumenta la vulnerabilidad de la población.





