Agricultores de EE.UU. al borde del colapso por la guerra con Irán: precios de combustible y fertilizantes se disparan
Los campos de Luisiana, en el sur de Estados Unidos, se han convertido en el epicentro de una crisis que amenaza con dejar a los agricultores sin margen de supervivencia. El conflicto entre Washington y Teherán ha desatado un caos en los precios del combustible y los fertilizantes, llevando a muchos productores al límite financiero.
El combustible Jet-A, esencial para las avionetas que fumigan cultivos, pasó de 2,46 a 4,11 dólares por galón en solo tres meses. Reed Keahey, un piloto agrícola de Columbia, gastó más de 30.000 dólares en una sola carga. "Si los agricultores caen, yo caigo", admitió a CBS News.
Pero el problema no termina ahí. David y Theresa Guererro, productores de maíz, vieron cómo su presupuesto para urea —un fertilizante clave— se les escapó de las manos con un sobrecosto de 130.000 dólares. "Estamos al borde", confesó David.
La raíz del desastre: el bloqueo del estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz, la principal ruta petrolera del Golfo Pérsico, está semiparalizado. Por allí circulaba el 20% del petróleo mundial y casi la mitad de los fertilizantes nitrogenados. Con barcos varados y fábricas cerradas, los precios se dispararon y los retrasos en los envíos dejaron a los agricultores estadounidenses en plena temporada de siembra sin insumos.
El gobierno de EE.UU. reaccionó con un plan de 500 millones de dólares para impulsar la producción local de fertilizantes. "No podemos depender del Golfo", declaró Brooke Rollins, secretaria del Departamento de Agricultura.
Cifras que asustan
- Las quiebras agrícolas aumentaron un 46% respecto a 2024.
- El transporte de granos por el río Misisipi subió un 38% en junio.
- Las importaciones de fertilizantes desde el Golfo cayeron un 57%.
- La rentabilidad agrícola bajó al 3,2%, el peor dato en una década.
La crisis ya se extiende por todo el cinturón agrícola de EE.UU., donde muchos han pospuesto inversiones en maquinaria para priorizar insumos básicos.
¿Cuánto durará el impacto?
Expertos advierten que la normalización podría tardar meses, incluso años, mientras el conflicto en Medio Oriente sigue escalando. Para los agricultores de Luisiana y otras regiones, cada día que pasa es una batalla contra costos inmanejables y un futuro incierto.
Lo que empezó como una guerra lejana ahora golpea directamente el corazón de la economía estadounidense: sus campos.

