Aeropuertos del Reino Unido en alerta: riesgo de escasez de combustible en tres semanas por crisis en Medio Oriente
Los principales aeropuertos británicos podrían quedarse sin combustible para aviones en menos de un mes si no se reabre el estrecho de Ormuz, una ruta vital para el suministro global de energía, actualmente bloqueada por el conflicto en Medio Oriente. La situación amenaza con provocar caos en los vuelos internacionales y afectar a miles de pasajeros.
El estrecho, ubicado entre Irán y Omán, es un punto clave para el transporte de petróleo y derivados. Su cierre, consecuencia de la escalada bélica en la región, ha disparado las alarmas en Europa, donde varios países dependen de estos envíos. El Reino Unido, con aeropuertos como Heathrow y Gatwick entre los más transitados del mundo, sería uno de los más perjudicados.
Expertos advierten que, de prolongarse el bloqueo, las reservas de combustible para aviación en Europa podrían agotarse en tres semanas. Las aerolíneas ya evalúan medidas de contingencia, incluyendo posibles cancelaciones o desvíos de rutas.
El gobierno británico monitorea la situación, aunque aún no ha emitido un comunicado oficial. Fuentes del sector aéreo señalan que, de no haber solución pronto, el impacto en los precios de los billetes y la logística sería "inevitable".
Esta crisis recuerda la vulnerabilidad de las cadenas de suministro globales ante conflictos geopolíticos. En 2019, ataques a petroleros en la misma zona provocaron tensiones similares, pero la actual guerra regional amplifica los riesgos.
Mientras las potencias negocian en busca de una salida, los viajeros británicos enfrentan la incertidumbre de un verano con posibles restricciones en el transporte aéreo.




