El cierre del espacio aéreo de Israel ha provocado una oleada de cancelaciones de vuelos en Oriente Medio, dejando a miles de viajeros varados y agitando el panorama internacional. Este bloqueo, consecuencia de las crecientes tensiones en la región tras los ataques iraníes contra objetivos de EE.UU. e Israel, ha llevado a las principales aerolíneas a suspender operaciones en varios países del Golfo Pérsico.
Entre los aeropuertos afectados destaca el Internacional de Dubai, el más transitado del mundo el año pasado, que permanece cerrado desde el sábado. Además, Qatar, Emiratos Árabes, Irak, Baréin y Kuwait han mantenido sus espacios aéreos completamente cerrados al tráfico comercial, una medida que se espera prolongue al menos hasta mediados de semana. Esta situación ha obligado a las compañías aéreas a cancelar o desviar sus vuelos, generando un impacto significativo en el transporte internacional.
Los incidentes más graves han ocurrido en los aeropuertos de Abu Dabi y Dubai. En Abu Dabi, la intercepción de un dron que se dirigía al aeródromo provocó la caída de escombros que causó la muerte de una persona e hirió a otra. En Dubai, cuatro personas resultaron heridas en un suceso similar. Estos eventos han añadido tensión a una región ya convulsionada.
En Europa, aerolíneas como Iberia Express y Air Europa han suspendido sus conexiones con Tel Aviv hasta al menos el 10 de marzo, mientras evalúan la situación. Air France ha prolongado la cancelación de sus vuelos a Tel Aviv, Beirut, Dubái y Riad hasta el martes 3 de marzo. En Alemania, aeropuertos como los de Berlín y Fráncfort tampoco registran llegadas o salidas hacia los países afectados. Lufthansa, la principal aerolínea alemana, ha extendido la cancelación de vuelos hacia Tel Aviv, Beirut, Aman, Erbil y Teherán hasta el próximo sábado.
British Airways, por su parte, muestra como "no disponibles" los vuelos a destinos clave como Dubái, Abu Dabi, Doha, Kuwait, Baréin y Bagdad hasta el martes 3 de marzo. Las compañías asiáticas, incluidas las de China, India, Singapur y Japón, también han suspendido sus conexiones con la región, un punto intermedio clave para rutas hacia Europa y otros destinos.
La crisis aérea en Oriente Medio subraya la fragilidad de la región en medio de las tensiones geopolíticas y plantea desafíos significativos para la industria del transporte global. Miles de pasajeros continúan esperando soluciones mientras las aerolíneas y autoridades trabajan para garantizar la seguridad y reanudar las operaciones.




