Activista ucraniano se une a flotilla humanitaria hacia Gaza: "Debemos romper el bloqueo marítimo y mediático"
Un activista ucraniano ha embarcado en una misión de alto riesgo para llevar ayuda humanitaria a la asediada Franja de Gaza, comparando la lucha palestina contra la ocupación israelí con la resistencia de su país ante la invasión rusa. Andryi Movtxan, refugiado en España desde hace una década, se unió a la Global Sumud Flotilla, que partió de Barcelona el 15 de abril con rumbo al territorio palestino.
Movtxan, originario de Kiev pero criado en la ocupada región de Jersón, asegura que su experiencia bajo el dominio ruso lo impulsó a sumarse a la expedición. "Entiendo el sufrimiento de los palestinos. No se trata de heroísmo, sino de solidaridad", declaró desde el puerto siciliano de Augusta, donde la flotilla hizo escala.
La misión, compuesta por el doble de barcos que el año pasado, enfrenta un obstáculo casi seguro: la intercepción por parte de Israel. "Las probabilidades son del 100%", admitió Movtxan, aunque confía en que al menos algunas embarcaciones logren llegar. La flotilla transporta suministros limitados, pero su objetivo principal es abrir un corredor marítimo humanitario permanente.
Entre los participantes, Movtxan destaca la presencia de voluntarios que previamente ayudaron a Ucrania, como un paramédico estadounidense y una activista neerlandesa. "Es una red de resistencia global", afirmó. Sin embargo, lamentó la escasa representación de Europa del Este, donde, según él, la propaganda israelí distorsiona la realidad palestina.
El activista criticó los paralelismos entre la colonización rusa en Ucrania y la ocupación israelí en Cisjordania, pero reconoció que muchos compatriotas no lo ven así debido a los lazos migratorios con Israel. "Allí, los ucranianos suelen volverse más sionistas que los propios israelíes", explicó.
Con Gaza al borde de la hambruna y la guerra en Ucrania lejos de terminar, Movtxan insiste en que su participación simboliza una lucha compartida: "Mientras resistamos, hay esperanza". La flotilla pretende alcanzar la costa palestina en las próximas semanas, desafiando un bloqueo que dura casi dos décadas.





