Unas 30.000 personas fueron evacuadas este domingo en la ciudad alemana de Pforzheim tras el descubrimiento de una bomba de la Segunda Guerra Mundial. El artefacto, un HC-4000 que pesa 1,8 toneladas, fue hallado durante trabajos de construcción en la zona este de la ciudad, situada a unos 40 kilómetros al noroeste de Stuttgart. Las autoridades han establecido un perímetro de seguridad de 1,5 kilómetros y esperan desactivar la bomba hoy mismo.
La Policía local confirmó que el hallazgo no representa un "peligro inmediato para la población", pero se ha procedido a la evacuación como medida preventiva. Bomberos y fuerzas de seguridad están verificando que todas las personas hayan abandonado la zona de exclusión, mientras expertos en explosivos preparan la operación para neutralizar el artefacto.
Pforzheim, ubicada en el estado de Baden-Wurtemberg, fue un objetivo estratégico durante la Segunda Guerra Mundial debido a su industria de relojería y joyería. La ciudad sufrió intensos bombardeos aliados, y aún hoy, décadas después del conflicto, continúan encontrándose artefactos sin explotar. Este tipo de incidentes no es inusual en Alemania, donde se han registrado evacuaciones masivas en ciudades como Berlín, Frankfurt y Múnich en los últimos años.
El desactivar este tipo de bombas requiere extrema precaución debido a su alto poder destructivo y la posibilidad de que los mecanismos de detonación se hayan deteriorado con el tiempo. Este hallazgo vuelve a recordar el legado de uno de los conflictos más devastadores de la historia y los desafíos que aún enfrentan las comunidades afectadas décadas después.





