La República Dominicana liderará el crecimiento económico en América Latina y el Caribe durante 2026, con una expansión proyectada de su Producto Interno Bruto (PIB) del 4.5 %, según el Banco Mundial. Este desempeño supera al de otras economías regionales como Panamá, Argentina y Paraguay, y se posiciona por encima del promedio esperado para Centroamérica, que ronda el 3.6 %. Solo Guyana, impulsada por sus explotaciones petroleras, registrará un crecimiento más acelerado, con un 19.6 %.
Las estimaciones del Banco Mundial, plasmadas en su informe Perspectivas Económicas Mundiales, destacan que la economía dominicana sigue consolidándose como una de las más dinámicas de la región. Haití, por su parte, prevé un modesto crecimiento del 2 % en 2026, tras varios años de contracción económica.
Contexto Regional y Global
La región latinoamericana y caribeña muestra otros casos de crecimiento significativo para 2026. Guatemala proyecta un aumento del 3.7 %, seguida por Costa Rica y Honduras, ambos con un 3.6 %. Suriname, Grenada, Nicaragua, El Salvador y Dominica también registrarán expansiones cercanas al 3 %. Estos datos reflejan una tendencia de recuperación en la zona, aunque el Banco Mundial advierte que la década de 2020 podría ser la de menor crecimiento global desde los años sesenta.
A pesar de las persistentes tensiones comerciales y la incertidumbre política, la economía mundial ha demostrado ser más resiliente de lo esperado. No obstante, la desaceleración está ampliando la brecha en los niveles de vida. Hacia finales de 2025, casi todas las economías avanzadas habían recuperado o superado sus niveles de ingresos per cápita previos a la pandemia. En cambio, una de cada cuatro economías en desarrollo seguía registrando niveles inferiores.
Desafíos y Recomendaciones
Indermit Gill, economista jefe y vicepresidente senior de Economía del Desarrollo del Banco Mundial, alertó sobre los riesgos de mantener separados el dinamismo económico y la resiliencia. “Esto podría afectar negativamente a los mercados de crédito y las finanzas públicas”, señaló Gill. Además, subrayó que el crecimiento mundial será más lento que en la década de 1990, acompañado de niveles récord de deuda pública y privada.
Para evitar el estancamiento y el desempleo, Gill recomendó a los gobiernos fomentar la inversión privada y el comercio, reducir el consumo público y apostar por la innovación tecnológica y la educación. Estas medidas serían clave para sostener el crecimiento en un contexto global complejo.
Perspectivas Alentadoras para la República Dominicana
Las proyecciones del Banco Mundial coinciden con las del Fondo Monetario Internacional (FMI), que también prevé un crecimiento del 4.5 % para la República Dominicana en 2026, junto con una inflación controlada alrededor del 4 %. Ambos organismos internacionales destacan al país como un referente regional y un destino atractivo para inversiones extranjeras.
Este panorama positivo refleja no solo la capacidad de la economía dominicana para recuperarse frente a desafíos globales, sino también su potencial para liderar el desarrollo económico en la región en los próximos años.





