La República Dominicana se ha fijado una meta ambiciosa: convertirse en una economía de alto ingreso para el año 2036. Este objetivo, conocido como Meta 2036, busca superar desafíos estructurales y aprovechar las oportunidades de la Cuarta Revolución Industrial para impulsar un crecimiento económico sostenible y equitativo. Con una estrategia que involucra a sectores públicos y privados, el país apuesta por la colaboración interinstitucional y la implementación de políticas sectoriales para alcanzar este propósito.
Una estrategia nacional con visión de futuro
La Meta 2036 no es solo un plan económico, sino una estrategia integral que busca transformar sectores clave como la industria, el comercio y las zonas francas, históricamente motores de la economía dominicana. Para lograrlo, se han establecido 12 mesas sectoriales donde instituciones públicas y privadas identifican oportunidades, problemas y acciones prioritarias. Estas mesas buscan coordinar esfuerzos y asegurar la implementación de políticas públicas orientadas al crecimiento.
Uno de los pilares de esta estrategia es la cooperación público-privada, que juega un papel fundamental en la formalización del empleo y la creación de alianzas estratégicas. Según los expertos, la clave está en políticas microeconómicas y sectoriales que requieren del conocimiento tanto del sector público como del privado.
Desafíos: informalidad y competencia desleal
Uno de los mayores retos que enfrenta el país es la economía informal, que representa una porción significativa del Producto Interno Bruto (PIB). Esta situación dificulta la recaudación de impuestos y la participación plena en el sistema de seguridad social. Para contrarrestar este problema, se están simplificando los procesos fiscales y mejorando la infraestructura tecnológica, con iniciativas como la Burocracia Cero y la digitalización del sector público.
Además, la competencia desleal, especialmente en la importación de productos desde China sin el pago de impuestos, ha sido una preocupación recurrente. Para abordar este tema, se están impulsando medidas como la ampliación del Régimen Simplificado de Tributación (RST) para pequeñas y medianas empresas, con el fin de incentivar la formalización.
Reforma fiscal y desarrollo territorial
La reforma fiscal es otro componente esencial de la Meta 2036. Aunque ha sido un tema complejo para gobiernos anteriores, los expertos creen que un sistema más eficiente y atractivo puede motivar a las empresas a cumplir con sus obligaciones fiscales. Sin embargo, la resistencia de ciertos sectores económicos a aumentar los impuestos y formalizar sus operaciones sigue siendo un obstáculo.
Por otro lado, la estrategia también pone especial atención al desarrollo territorial, promoviendo la descentralización del crecimiento y activando polos productivos locales. Desde la agroindustria hasta el turismo sostenible, se busca impulsar el potencial económico de cada provincia y región.
Conclusión: un camino hacia el futuro
La República Dominicana está en un camino transformador hacia la competitividad y el crecimiento económico. Con la Meta 2036, el país no solo aspira a duplicar su PIB, sino también a construir una economía más formal, equitativa y preparada para los desafíos del futuro. Aunque los retos son significativos, la colaboración entre sectores y la implementación de políticas innovadoras ofrecen un panorama prometedor para alcanzar esta ambiciosa meta.











