República Dominicana podría convertirse en actor clave en el mercado global de tierras raras
República Dominicana está a punto de determinar el volumen de recursos brutos de tierras raras en la provincia de Pedernales antes de fin de año, un avance que podría posicionar al país en el mapa mundial de minerales críticos. Estos elementos son esenciales para la fabricación de tecnologías verdes, dispositivos electrónicos y equipos de defensa, lo que les otorga un alto valor estratégico y económico.
El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, confirmó que el país se encuentra en una fase técnica clave. Para finales de 2024, se conocerá la cantidad total de material mineralizado en el yacimiento. A principios de 2025, se evaluarán las reservas bajo el estándar internacional NI 43-101, utilizado en mercados como Canadá para garantizar transparencia y credibilidad.
Un activo minero de alto valor
Las tierras raras —un grupo de 17 elementos químicos— son vitales para la transición energética y la industria tecnológica. Su demanda global ha crecido debido al auge de vehículos eléctricos, turbinas eólicas y paneles solares. Si los estudios confirman reservas comercialmente viables, República Dominicana podría integrarse a una cadena de suministro dominada actualmente por China, que controla alrededor del 60% de la producción mundial.
Santos destacó que la certificación permitirá calcular el valor neto de los recursos, identificar la proporción de cada elemento y evaluar la viabilidad de su extracción. "El país tendría un activo minero de alta importancia", afirmó.
Estrategia geopolítica y foro internacional
En paralelo, el gobierno busca fortalecer su posición en el sector. El 27 de mayo, celebrará el primer foro internacional sobre tierras raras, organizado junto al Ministerio de Relaciones Exteriores. El evento aims atraer inversiones, aliados técnicos y consolidar al país como un interlocutor relevante en el debate geopolítico sobre minerales críticos.
Impacto económico potencial
La explotación de estos recursos podría diversificar las exportaciones dominicanas, tradicionalmente centradas en sectores como el turismo y la agricultura. Además, generaría empleos especializados y atraería capital extranjero. Sin embargo, expertos advierten que el proceso de extracción y refinamiento de tierras raras es complejo y requiere altos estándares ambientales para minimizar impactos ecológicos.
Si los resultados son positivos, República Dominicana podría unirse a un selecto grupo de naciones capaces de abastecer un mercado global en expansión, reduciendo la dependencia de unos pocos proveedores.




