Agricultura dominicana registra crecimiento significativo en el primer semestre de 2025
En los primeros seis meses de 2025, los agricultores dominicanos lograron un aumento del 5.45 % en la producción de alimentos, alcanzando un total de 144.3 millones de quintales. Este crecimiento, en comparación con los 136.9 millones de quintales del mismo periodo en 2024, refleja el dinamismo del sector agrícola y su capacidad para abastecer el mercado local.
Según datos del Ministerio de Agricultura, la lechosa y el guineo lideraron este crecimiento, con incrementos del 10.77 % y 10.92 %, respectivamente. Otros productos como el aguacate, el plátano, la piña y el arroz también destacaron por su mayor volumen de producción.
Cultivos con menor volumen, pero con gran crecimiento
Algunos cultivos que tradicionalmente se producen en cantidades más pequeñas experimentaron aumentos notables. Por ejemplo, la producción de calabacines se duplicó, mientras que la pitahaya registró un incremento del 63.84 %. El sorgo, el rábano y la guanábana también mostraron crecimientos significativos, superando el 25 % en cada caso.
Caídas en la producción de ajo y sandía
A pesar del panorama positivo, algunos productos enfrentaron desafíos. El ajo registró una caída del 53.44 %, con una producción de solo 41,103 quintales en el primer semestre de 2025. Las sandías también sufrieron un descenso del 36.83 %, y el pepino experimentó una leve reducción del 4.03 %.
Dinamismo agrícola y seguridad alimentaria
El sector agrícola dominicano continúa fortaleciéndose, cubriendo aproximadamente el 90 % de la demanda de alimentos del país. Este crecimiento no solo refleja la resiliencia de los agricultores, sino también su capacidad para adaptarse a los desafíos y contribuir a la seguridad alimentaria nacional.
En resumen, el primer semestre de 2025 ha sido testigo de un notable avance en la producción agrícola dominicana, con cifras que demuestran el potencial del país para seguir siendo un referente en la región. Sin embargo, los retos en algunos cultivos subrayan la necesidad de estrategias específicas para garantizar un crecimiento equilibrado y sostenible en el futuro.







