Gobierno dominicano enfrenta presión fiscal por subsidios a combustibles tras semanas de precios congelados
La República Dominicana ha destinado más de 6,486 millones de pesos (RD$) en subsidios a combustibles en solo un mes, una medida insostenible que podría forzar un ajuste de precios en las próximas semanas. El congelamiento de los precios de la gasolina, el gasoil y el GLP —implementado para proteger a los consumidores— ha generado una carga fiscal creciente, con 1,900 millones de pesos gastados en la última semana.
Un subsidio que agota recursos
Los fondos utilizados en 30 días ya superan la mitad del presupuesto anual asignado para este fin, según datos oficiales. El gobierno absorbe por completo el impacto de la volatilidad internacional, pero el ritmo de gasto revela la fragilidad de la estrategia.
Causas: petróleo caro y tensiones globales
El alza del crudo en los mercados, impulsada por conflictos geopolíticos, ha encarecido la importación de combustibles. Aunque el subsidio evita un golpe inmediato a los bolsillos, funciona como un parche temporal. Países como Estados Unidos —donde estados como California registran precios de hasta 6 dólares por galón— enfrentan presiones similares por impuestos, regulaciones ambientales y costos logísticos.
Impacto local: protección frágil
El congelamiento ha contenido el efecto dominó en el transporte y los alimentos, clave en una economía donde la inflación interanual ronda el 4.63%. Sin embargo, el costo acumulado plantea un dilema: mantener los subsidios profundizaría el déficit fiscal, mientras un ajuste podría reactivar presiones inflacionarias.
El escenario sugiere que la estabilidad actual en las bombas de gasolina es, más que una política, un respiro breve.





