La escalada del conflicto en Medio Oriente, liderado por Irán, amenaza con frenar el crecimiento económico de República Dominicana en 2026, según análisis de economistas. El aumento del precio del petróleo, la presión sobre el dólar y posibles desaceleraciones globales podrían reducir el crecimiento previsto del 4.5% a un 2%, afectando el turismo, las exportaciones y las remesas.
El precio internacional del crudo ya ha subido un 13% desde el estallido de la crisis, impulsado por el cierre del Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo. Este incremento podría intensificarse si las tensiones persisten, elevando los costos energéticos y generando inflación en productos importados y locales.
Impacto económico inmediato
La economía dominicana, dependiente de las importaciones de combustible, enfrenta un riesgo significativo. Cada dólar adicional en el precio del barril de petróleo aumenta la factura petrolera del país entre US$65 y US$70 millones. Un incremento de US$25 en el precio del crudo podría sumar US$1,600 millones a los costos, deteriorando la balanza comercial y presionando al alza el tipo de cambio.
Presión fiscal y riesgo de inflación
El Gobierno podría verse obligado a aumentar los subsidios a los combustibles y las transferencias a empresas eléctricas, lo que expandiría el gasto público. Aunque los ingresos fiscales podrían crecer debido al alza del petróleo, los economistas estiman que el gasto superaría estos ingresos, reduciendo el margen fiscal disponible. Además, el encarecimiento del petróleo podría elevar la inflación desde el 5% actual hasta un rango del 6.5% al 8%, afectando especialmente a hogares con ingresos bajos.
Consecuencias para el turismo y las exportaciones
El turismo, uno de los pilares de la economía dominicana, podría verse perjudicado por el aumento de los costos aéreos y logísticos. Asimismo, una desaceleración global derivada del conflicto reduciría el crecimiento de las exportaciones, especialmente en sectores como zonas francas. Esto coincidiría con un contexto de tasas de interés altas en Estados Unidos, encareciendo el financiamiento externo y limitando la inversión local.
Incertidumbre prolongada
Los economistas advierten que el conflicto está en sus primeras etapas y podría irradiar tensiones hacia Europa y Estados Unidos. Una desaceleración de la economía norteamericana, principal socio comercial de República Dominicana, tendría efectos negativos en múltiples sectores. Incluso el objetivo oficial de duplicar el PIB hacia 2036 podría verse comprometido si el crecimiento económico inicialmente previsto se debilita en los próximos años.
En resumen, el conflicto en Medio Oriente presenta un escenario de alta incertidumbre para República Dominicana, con impactos económicos que podrían extenderse más allá de lo coyuntural. Las decisiones políticas y fiscales en los próximos meses serán cruciales para mitigar estos efectos y proteger la estabilidad económica del país.





