El Banco Popular Dominicano lideró una jornada de reforestación en la comunidad de Mezquino, San José de las Matas, donde se sembraron más de 6,000 plantas. Esta iniciativa, que contó con la participación de 250 voluntarios, entre periodistas, comunicadores y líderes digitales, busca fortalecer el compromiso de la entidad financiera con la sostenibilidad ambiental y la lucha contra el cambio climático.
Impacto económico y ambiental
En su etapa adulta, los árboles plantados tendrán la capacidad de capturar 1,920 toneladas de dióxido de carbono (CO2), retener 720,000 kilogramos de suelo y almacenar 18 millones de litros de agua al año. Estos beneficios no solo contribuyen a la conservación de los recursos hídricos, sino que también ayudan a proteger la biodiversidad de la región de La Sierra, una de las principales cuencas hidrográficas del país, capaz de abastecer de agua potable a más de cinco millones de personas.
La jornada se llevó a cabo en un terreno de 107 tareas, ubicado en la subcuenca del río Bao, dentro de la microcuenca de Jánico. Además, la plantación incluyó 31 especies de árboles, de las cuales 29 son nativas, algunas incluidas en el Libro Rojo de especies amenazadas.
Tecnología y sostenibilidad
Para garantizar la supervivencia de las plantas, se utilizó un hidrogel que incrementa la retención de agua y protege la humedad. Esta tecnología actúa como un reservorio hídrico para las raíces, aumentando las posibilidades de supervivencia de las plantas en un 80 %.
El Banco Popular ha realizado 87 jornadas de reforestación desde el año 2000, con la participación de más de 15,000 voluntarios. Estas acciones están alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y los Principios de Banca Responsable, destacando el compromiso de la entidad con el desarrollo sostenible del país.
Compromiso corporativo
José Mármol, vicepresidente ejecutivo de Comunicaciones Corporativas, Reputación y Banca Responsable del Grupo Popular, destacó que estas iniciativas forman parte de la visión de sostenibilidad del banco. “Promovemos una economía de la bondad, donde el progreso no se mide solo en cifras, sino también en la capacidad de construir confianza y bienestar colectivo”, afirmó.
Por su parte, Inmaculada Adames, vicepresidenta ejecutiva del Plan Sierra, agradeció el apoyo del banco y resaltó que estas acciones representan “grandes contribuciones a la mitigación de los efectos del cambio climático”.
Esta jornada refuerza el rol del sector financiero en la promoción de prácticas sostenibles y la construcción de un futuro más inclusivo y respetuoso con el medio ambiente.




