Los apagones en República Dominicana mejoran, pero persisten como desafío económico
Los dominicanos enfrentan menos horas de apagones que en años anteriores, pero el servicio eléctrico sigue siendo irregular y costoso para la economía. En noviembre de 2025, los cortes de energía promediaron entre 14 y 17 horas por cliente, según datos oficiales, una mejora significativa frente a los 33-40 horas registradas a inicios del año. Sin embargo, la intermitencia sigue afectando la productividad y el gasto de hogares y empresas.
Mejora relativa, pero insuficiente
Las tres empresas distribuidoras de electricidad —Edeeste, Edenorte y Edesur— redujeron sus tiempos de interrupción en los últimos meses. Edeeste, la peor evaluada, pasó de 33.66 horas de apagones en enero a 17.65 en noviembre. Edesur logró recortar su promedio de 40.06 a 17.01 horas, mientras que Edenorte bajó de 15.22 a 14.72 horas. Pese a esto, la Superintendencia de Electricidad (SIE) advierte que la disponibilidad del servicio cayó 0.6 puntos porcentuales en 2025, situándose en 98%.
El costo oculto de la energía inestable
La frecuencia de los cortes también varía. Edenorte registró 17.98 interrupciones por cliente en noviembre, un aumento frente a las 13.11 de enero. En cambio, Edesur y Edeeste redujeron sus cifras a 16.31 y 11.90 suspensiones, respectivamente. Para economistas, estos fallos generan pérdidas millonarias: negocios dependen de generadores diésel, las familias gastan más en combustibles y la competitividad industrial se resiente.
Un problema estructural
El sistema eléctrico dominicano arrastra décadas de ineficiencias, desde subsidios estatales insostenibles hasta robos de energía. En noviembre de 2025, un error humano en una subestación de San Pedro de Macorís provocó un apagón nacional, recordando la fragilidad de la red. Aunque las mejoras recientes son notables, expertos subrayan que se necesitan inversiones mayores y reformas regulatorias para garantizar un suministro estable.
Mientras tanto, los dominicanos siguen adaptándose. La compra de baterías y paneles solares crece, pero para muchos sigue siendo un lujo inalcanzable. La electricidad, un servicio básico, sigue siendo un lujo intermitente en el país.




