América Latina y el Caribe lideran la transición hacia una matriz energética más verde, alcanzando un 69 % de fuentes renovables en 2025 y proyectando un aumento al 78 % para 2050, según la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde). Este avance posiciona a la región como la más sostenible del mundo en términos energéticos, superando a otras zonas con menores porcentajes de energía limpia.
Una región verde en crecimiento
Durante el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe 2026, celebrado en Panamá, el secretario ejecutivo de Olacde, Andrés Rebolledo, destacó que la región enfrenta una transición energética diversa, marcada por diferentes ritmos, tecnologías y marcos regulatorios. Señaló que el desafío principal es gestionar la creciente presencia de energías renovables variables, como la solar y eólica, que requieren sistemas de almacenamiento eficientes y redes eléctricas más avanzadas.
Rebolledo también resaltó la importancia de la integración energética regional, basada en la complementariedad entre países y en la planificación conjunta, como herramienta clave para mejorar la competitividad y garantizar la seguridad energética. "Nuestro desafío es transformar este liderazgo en integración, inversión y regulaciones flexibles que impulsen transiciones energéticas diversas y socialmente legítimas", afirmó.
Cooperación regional y planificación conjunta
En el marco del foro, Rebolledo llevó a cabo una serie de reuniones bilaterales para fortalecer la cooperación regional. Con el viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación de Panamá, Carlos Guevara Mann, discutió los avances del país en materia de transición energética y su papel como articulador regional en proyectos de integración.
Además, en un encuentro con Dalila Gonçalves, directora regional de UNOPS para América Latina y el Caribe, se exploraron oportunidades para ampliar la colaboración técnica en proyectos energéticos alineados con estándares internacionales. Se enfatizó la necesidad de desarrollar infraestructura resiliente, optimizar la gestión de recursos y fortalecer las capacidades institucionales.
Sinergias entre energía y desarrollo rural
Otra reunión clave fue con Muhammad Ibrahim, director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), donde se destacó la relación entre energía, seguridad alimentaria y desarrollo rural. Ambas partes identificaron sinergias para promover soluciones energéticas sostenibles en áreas agrícolas, impulsando la productividad y la resiliencia de las comunidades rurales.
Finalmente, en un diálogo con Rolando González, presidente del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (PARLATINO), se planteó avanzar hacia una alianza estratégica para impulsar transiciones energéticas justas, con enfoques sociales y territoriales a largo plazo.
América Latina y el Caribe continúan consolidándose como líderes globales en energía renovable, un logro que no solo beneficia al medio ambiente, sino que también ofrece oportunidades económicas y sociales para sus habitantes.




