Los Filis rompen su peor racha negativa del siglo con victoria épica ante los Bravos
Filadelfia respiró aliviada este viernes tras 12 días de agonía. Los Phillies pusieron fin a su peor sequía de victorias en lo que va de siglo (ocho derrotas consecutivas) con un triunfo de 8-5 sobre los Braves de Atlanta en un duelo lleno de giros dramáticos, errores defensivos y momentos clave que revivieron las esperanzas del equipo en la Liga Nacional Este.
El partido, disputado en el Truist Park, fue un reflejo de la temporada irregular de los Filis: momentos de brillantez intercalados con errores, pero con un final redentor. La ofensiva, anémica durante las últimas dos semanas, despertó en el décimo inning con hits clave de Bryce Harper (2 RBI) y Brandon Marsh, quien selló la victoria con un sencillo con las bases llenas. "Necesitábamos esto como oxígeno", admitiría después el mánager Rob Thomson.
Zack Wheeler, el as de los Phillies, regresó al montículo tras tres semanas de inactividad por lesión. Mostró destellos de su mejor versión, con ponches a estrellas como Ronald Acuña Jr., pero también evidenció falta de ritmo (3 bases por bolas en 5 entradas). Su salida anticipada obligó a una bullpen diezmada a cubrir cinco entradas, incluida una actuación tensa de José Alvarado, quien contuvo a los Braves en el octavo inning.
El partido tuvo todo: un triple de Kyle Schwarber por un resbalón del jardinero Eli White, un jonrón de Austin Riley que empató el juego en el séptimo, y un décimo inning donde los Filis capitalizaron los problemas de relevistas rivales. Con esta victoria, Filadelfia evita caer a 10 juegos detrás de los líderes en la división y gana impulso para una serie crucial ante Mets este fin de semana.
Aunque persisten dudas sobre su consistencia, el equipo demostró que aún tiene carácter. Como resumió Harper: "Esto no nos salva la temporada, pero nos recuerda quiénes somos". La pregunta ahora es si podrán convertir esta chispa en llama.












