Los Knicks reciben a los Spurs en un Madison Square Garden blindado por la visita de Trump
Nueva York vive una jornada histórica en la NBA Finals con un tercer encuentro marcado por medidas de seguridad excepcionales. El Madison Square Garden albergará este lunes el duelo entre New York Knicks y San Antonio Spurs bajo un operativo reforzado por la posible asistencia del expresidente Donald Trump, un hecho sin precedentes en las finales de la liga.
El evento deportivo quedó opacado por la cancelación del "watch party" previsto en las inmediaciones del pabellón, una tradición para los aficionados locales. Las autoridades atribuyeron la decisión a protocolos de seguridad, aunque las versiones difieren: el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) citó directrices del Servicio Secreto, mientras que representantes del Madison Square Garden insistieron en que la denegación del permiso municipal fue independiente de la presencia de Trump.
La polémica contrasta con el momento álgido de los Knicks, que llegan al partido con ventaja de 2-0 en la serie tras imponerse en San Antonio. Una victoria les acercaría al título, que podrían sellar el miércoles en casa. El equipo, que no gana un anillo desde 1973, aspira a romper su sequía ante unos Spurs que buscan reaccionar con su estrella Victor Wembanyama como estandarte.
Más allá de lo deportivo, el partido queda marcado por el contexto político. De confirmarse la asistencia de Trump, sería la primera vez que un presidente en ejercicio —o en su caso, expresidente— presencia unas finales de la NBA en vivo, un detalle que subraya la relevancia mediática del encuentro.
Con la serie en juego y un operativo sin precedentes, Nueva York se prepara para una noche donde el baloncesto y la seguridad compartirán protagonismo. El desenlace, tanto dentro como fuera de la cancha, podría definir un capítulo singular en la historia de la liga.




