La química entre Harden y Mobley impulsa a los Cavaliers en la recta final de la temporada
La conexión entre James Harden y Evan Mobley se ha convertido en un factor clave para los Cleveland Cavaliers en su búsqueda por consolidarse como contendientes en la NBA. Desde la llegada del base estrella en febrero, el equipo ha trabajado intensamente para sincronizar el juego de ambos, especialmente en las acciones de pick-and-roll, una especialidad de Harden que ahora rinde frutos con el joven Mobley.
Aprendizaje acelerado
Mobley, conocido por su versatilidad pero no por ser un clásico roll man, admitió que al principio le costó adaptarse al estilo de Harden. "Tuvimos que estudiar mucho en video", explicó el ala-pívot. "Él me mostraba sus pases preferidos y yo le contaba cómo me movía. Con el tiempo, todo fluyó". El entrenador Kenny Atkinson destacó la obsesión de Harden por los detalles: "Es de esos jugadores que viven el baloncesto las 24 horas. Su conocimiento y capacidad para enseñar son invaluables".
Impacto en las estadísticas
Los números respaldan el progreso: cuando Harden y Mobley comparten cancha, los Cavs superan a sus rivales por 5.5 puntos cada 100 posesiones, con una ofensiva que se ubica en el percentil 80 de la liga. La clave ha sido la comunicación constante. "Si algo sale mal, lo hablamos y seguimos adelante", afirmó Harden, quien lleva 17 temporadas perfeccionando su asociación con pivotes.
Mirando hacia los playoffs
Con la postemporada a la vista, Cleveland confía en que esta dupla marque la diferencia. Mobley, de 22 años, valora las lecciones de su compañero: "Aprendo de él cada día". Si mantienen esta sintonía, los Cavaliers podrían dar la sorpresa en un Oeste competitivo, demostrando que la química, más allá del talento individual, define el éxito en la NBA.




