El brillo de Peterson y el toque clave de Torrens ayudan a los Mets a evitar la barrida ante los Rojos
En un día en el que los Mets necesitaban desesperadamente un impulso, David Peterson entregó una actuación magistral desde el montículo, y Luis Torrens redimió sus errores anteriores con un toque decisivo. La combinación de ambos impulsó a los Mets a una victoria ajustada de 3-2 sobre los Rojos de Cincinnati, evitando una barrida en casa y devolviendo un poco de aire fresco a un equipo que buscaba levantar cabeza tras tres derrotas consecutivas.
El dominio de Peterson en Citi Field
David Peterson, el zurdo confiable de los Mets, demostró una vez más por qué se ha convertido en una pieza clave de la rotación. En seis entradas sólidas, permitió solo una carrera y registró cuatro ponches, manteniendo a los Rojos a raya en un partido que se decidió por detalles. Desde su regreso, Peterson ha sido una figura constante en el montículo, especialmente en casa, donde su efectividad (ERA) bajó a un impresionante 1.91 tras esta actuación.
“Fue muy bueno hoy”, dijo el manager Carlos Mendoza. “Aunque no tuvo su mejor control, supo manejar la situación y conseguir outs cuando más lo necesitábamos”.
Lo más destacado de Peterson no es solo su efectividad, sino también su durabilidad. Es el único abridor de los Mets en completar seis o más entradas en los últimos 35 juegos, hazaña que ha logrado cinco veces en ese lapso. Con un ERA de 2.90 en toda la temporada, Peterson se ha convertido en un pilar de confianza para el equipo.
“Nosotros, como abridores, buscamos llevar los partidos lo más lejos posible”, comentó Peterson. “Queremos darle al equipo la oportunidad de ganar y proteger a los relevistas para los momentos clave”.
La redención de Torrens
Luis Torrens tuvo un momento difícil el sábado cuando un error suyo en el rol de catcher permitió anotar una carrera clave para los Rojos. Sin embargo, el domingo fue una historia diferente. Además de trabajar una base por bolas en 12 lanzamientos en la sexta entrada, Torrens demostró su valía detrás del plato al eliminar a un corredor que intentaba robar segunda base en la octava.
Pero su momento más destacado llegó en el mismo inning, cuando conectó un rodado fuerte al segunda base que impulsó la carrera de la victoria. “Es solo otro día en la oficina”, dijo Torrens con humildad. “Me he sentido más cómodo en el plato, y cuando trabajas duro, los resultados llegan”.
El impulso de Soto en la octava
La ofensiva de los Mets tampoco tuvo un día fácil, pero el impulso de Juan Soto fue clave en el rally decisivo. Tras recibir una base por bolas para iniciar la octava entrada, Soto avanzó rápidamente a tercera con un doble de Jeff McNeil. Luego, su veloz recorrido al plato tras el rodado de Torrens resultó en un deslizamiento espectacular que le permitió anotar la carrera que marcó la diferencia.
“Cualquier manera en la que puedas ayudar al equipo a ganar es genial”, dijo Soto. “Estoy tratando de aportar en todas las áreas posibles: bateo, defensa, corridas… Sabía que tenía que estar listo para impulsar el momento”.
Conclusión
Con esta victoria, los Mets frenaron una racha negativa y demostraron que, incluso en momentos difíciles, tienen jugadores capaces de dar un paso al frente. Peterson sigue consolidándose como un elemento imprescindible, Torrens redimió sus errores con acciones decisivas, y Soto aportó el impacto necesario para cerrar el partido. Una victoria que, aunque ajustada, puede ser el inicio de un giro positivo para el equipo.

