Decenas de vecinos de Villa Verde, en Manoguayabo, salieron a las calles este sábado para exigir soluciones urgentes a los problemas que afectan su comunidad. La marcha, organizada junto a varias iglesias evangélicas, se llevó a cabo bajo un sol abrasador y fue completamente pacífica.
Los residentes, con pancartas en mano, reclamaron el cumplimiento de promesas que, según ellos, han sido ignoradas por las autoridades tanto actuales como pasadas. Entre las principales demandas destacan el asfaltado de las calles, el acceso al agua potable, mayor presencia policial, una recogida de basura más frecuente y otras mejoras que mejorarían su calidad de vida.
“Estamos cansados de esperar soluciones. Los problemas se agravan con el paso de los años y nadie hace nada”, expresaron algunos de los manifestantes.
El pastor Benjamín Campusano, quien lideró la marcha, aseguró que “lo que Dios dijo que iba a hacer con este sector, lo va a cumplir, aunque haya oposición”. Por su parte, la pastora Carmen Rodríguez animó a la comunidad a mantenerse unida y firme, citando un pasaje bíblico: “Debemos esforzarnos y ser valientes”.
La jornada culminó en el play de Villa Verde, donde los participantes se reunieron para cantar, orar y pedir por el progreso del sector. Además, renovaron su llamado a las autoridades para que atiendan sus reclamos de una vez por todas.
La comunidad de Villa Verde sigue esperando respuestas concretas mientras lucha por mejorar sus condiciones de vida.





