Infobae.- Con una vacuna segura y eficaz para prevenirlo, y herramientas de detección temprana a disposición de la población, las cifras de cáncer de cuello uterino siguen aumentando en todo el mundo. Causado por el virus del papiloma humano (VPH), el cáncer de cuello uterino mata a una persona cada dos minutos en todo el mundo.
Así, tanto las tasas de incidencia como las de mortalidad van en aumento, y la región presenta los peores escenarios del mundo.
Tales datos son algunos de los que se presentaron en el 19º Seminario Latinoamericano de Periodismo en Ciencia y Salud organizado por MSD, que se realizó esta semana en Buenos Aires con periodistas de la mayoría de los países latinoamericanos, y del cual Infobae formó parte.
Del panel Cánceres asociados al VPH: cuál ha sido el impacto de la prevención, el médico colombiano Carlos Humberto Pérez Moreno, quien es ginecólogo y presidente de la Federación Internacional de Colposcopía y Patología Cervical (IFCPC) y la doctora chilena Andrea Schilling, ginecóloga , obstetra y especialista en ginecología infanto-juvenil.
La moderadora fue la argentina María Eugenia Pérez Carria, médica clínica e infectóloga y directora médica de vacunas de MSD en América Latina y el Caribe, quien para iniciar la presentación de los invitados les preguntó por qué creían que, con una pandemia de SARS -CoV-2 en proceso y con otros virus que amenazan con ser reintroducidos en las sociedades, era importante hablar del VPH.
Para Pérez Moreno, “hablar del virus VPH es muy importante porque es un virus que provoca cáncer, pero no solo por eso, sino por la carga de enfermedad que lleva la mujer hasta llegar al cáncer”. “Es un virus de transmisión sexual del que existen casi 200 cepas, de las cuales 40 atacan la zona genital y de las 14 cepas de alto riesgo, dos son las que más enfermedad producen”, explicó la experta, quien destacó que “ es un virus que se adquiere en la primera relación sexual y puede persistir durante años en el organismo hasta producir la enfermedad.
“La carga de la enfermedad es muy grande porque es un virus que ataca el aparato genital, el cuello uterino, la vagina, el ano; Todo lo que conlleva tener el virus del papiloma humano es un gran problema”, amplió.
Del panel Cánceres asociados al VPH: cuál ha sido el impacto de la prevención, el médico colombiano Carlos Humberto Pérez Moreno, quien es ginecólogo y presidente de la Federación Internacional de Colposcopía y Patología Cervical (IFCPC) y la doctora chilena Andrea Schilling, ginecóloga , obstetra y especialista en ginecología infanto-juvenil.
La moderadora fue la argentina María Eugenia Pérez Carria, médica clínica e infectóloga y directora médica de vacunas de MSD en América Latina y el Caribe, quien para iniciar la presentación de los invitados les preguntó por qué creían que, con una pandemia de SARS -CoV-2 en proceso y con otros virus que amenazan con ser reintroducidos en las sociedades, era importante hablar del VPH.
Para Pérez Moreno, “hablar del virus VPH es muy importante porque es un virus que provoca cáncer, pero no solo por eso, sino por la carga de enfermedad que lleva la mujer hasta llegar al cáncer”. “Es un virus de transmisión sexual del que existen casi 200 cepas, de las cuales 40 atacan la zona genital y de las 14 cepas de alto riesgo, dos son las que más enfermedad producen”, explicó la experta, quien destacó que “ es un virus que se adquiere en la primera relación sexual y puede persistir durante años en el organismo hasta producir la enfermedad.
“La carga de la enfermedad es muy grande porque es un virus que ataca el aparato genital, el cuello uterino, la vagina, el ano; Todo lo que conlleva tener el virus del papiloma humano es un gran problema”, amplió.
En este punto, Schilling aportó que “además de por tratarse de un virus oncogénico, la relevancia de abordar esta enfermedad radica en cuán frecuente es, si se considera que uno de cada dos adultos sexualmente activos tuvo, tiene o tendrá el virus en algún tiempo. de su vida".
“Por esa frecuencia es un virus del que hay que hablar porque nos concierne a todos”, dijo, aunque aclaró que “ese 50% que contraerá el virus no necesariamente desarrollará cáncer; Eso dependerá de cómo esté tu sistema inmunológico, cómo sea tu estilo de vida, si fumas o no, etc.”.
¿Cómo afecta el VPH a las mujeres?
Las estadísticas muestran que después de seis meses de relaciones con una sola pareja sexual, el 60-80% de los adolescentes ya tendrán el virus del papiloma humano. “Ese virus que se contrae en las primeras relaciones suele producir enfermedad y va desapareciendo aleatoriamente con el tiempo hasta que se queda 'quieto' y la enfermedad empieza a progresar”, explica Pérez Moreno.
Y amplió: “De la infección transitoria que contraen la mayoría de las mujeres, el cáncer es un desarrollo raro de la enfermedad. Lo que pasa es que puede llegar un momento en que la lesión no desaparezca; persistir y comenzar a progresar. El precáncer aparece alrededor de los 30 años y luego aparece el cáncer invasivo”.
Para la especialista, “es muy triste diagnosticar un cáncer invasivo en una mujer de 35 años, que tenía 15 años antes para detectarlo precozmente”.
Y tras asegurar que "aparecen infecciones transitorias en tránsito, que pueden desaparecer solas", la ginecóloga señaló que "como los médicos no saben cuál va a progresar, tienen que intervenir y analizar a todas las mujeres, lo que puede dificultar el acceso". otras mujeres al sistema de salud”.
“Las proyecciones indican que para el 2025 aumentarán las cifras de cáncer de cuello uterino y eso es preocupante porque esta enfermedad acaba con la vida de mujeres jóvenes, muchas de ellas jefas de hogar”, analizó. Es el cáncer de la disparidad, de la población sin cribar, de la pobreza, de la multiparidad; es también una enfermedad vergonzosa, de la que las mujeres se esconden y no tienen la visibilidad de otros cánceres”.
Con esta mirada coincidió Schilling, quien instó a desmitificar que “adquirir una infección de transmisión sexual como el VPH tiene que ver con la promiscuidad”. “Una mujer con una sola pareja sexual aún puede adquirir este u otros virus si esa pareja tiene una vida sexual anterior”, dijo. Ella no era necesariamente infiel o la mujer era promiscua; tenemos que sacar esa idea de la sociedad”.
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Y agregó: “La infección se adquiere en la adolescencia, pero permanece latente durante años; el cáncer no aparece a esta edad, sino a una edad en la que el sistema inmunitario comienza a decaer y una mujer que siempre tuvo una prueba de Papanicolaou normal, de repente tiene una prueba de detección normal. Si ese mensaje es claro, las mujeres no se avergonzarán de consultar y la enfermedad se podrá detectar en la etapa precancerosa y probablemente se evitará el cáncer”.
Para ella, otra de las causas del aumento de esta enfermedad en los últimos tiempos tiene que ver con que “la prevención y los recursos se estaban enfocando de forma equivocada”. Como dijo, “la infección se adquiere en la adolescencia, pero el cáncer no aparece en esa etapa, por lo que hacerse un Papanicolaou a esa edad es un desperdicio de recursos y sobrecarga el sistema de salud, tal vez impidiendo que las mujeres mayores sean atendidas. de 35, que sí están en riesgo”.
“Por eso actualmente no se recomienda realizar un Papanicolaou a mujeres sanas menores de 25 años a nivel mundial y eso es algo que parte de la población médica todavía no tiene claro”, subrayó.
El plan 90-70-90 de la OMS para eliminar el cáncer de cuello uterino
Tras el llamado del director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2018, en agosto de 2020 la Asamblea Mundial de la Salud aprobó una estrategia para la eliminación del cáncer de cuello uterino como problema de salud pública.
La estrategia global establece el siguiente umbral: el cáncer de cuello uterino será eliminado como problema de salud pública cuando todos los países alcancen una tasa de incidencia de menos de cuatro casos por cada 100.000 mujeres.
Según los expertos de la OMS, para lograr este objetivo se deben aunar esfuerzos en tres pilares principales: prevenir, detectar y tratar. Así, para 2030 todos los países deben alcanzar una cobertura de vacunación contra el VPH del 90% en niñas y niños, una cobertura de detección del 70% -esto es, un 70% de mujeres tamizadas con pruebas de alta calidad entre 35 y 45 años- y un 90% de tratamiento de lesiones precancerosas. y el manejo oportuno del 90% de los casos de cáncer invasivo.
Sobre el plan, Pérez Moreno se mostró pesimista, asegurando que “en la región, en el mejor de los escenarios, se vacuna al 60% de las niñas menores de 15 años”. "Desde ese punto de vista no vamos a llegar a la meta", dijo. Si hablamos de un 70% de mujeres tamizadas con pruebas altamente efectivas, tampoco estamos cerca”. Y cerca del 90% de las mujeres atendidas, puntualizó: “El acceso a la salud es muy complejo en nuestros países”.
"La estrategia está muy bien concebida porque son los tres pilares para bajar la incidencia de esta enfermedad", dijo la ginecóloga, para quien "definitivamente las proyecciones indican que si solo se continúa con la vacunación, probablemente se alcanzaría la meta en 2060 y solo con tamizaje., en 2080. Solo agregando la estrategia de vacunación y tamizaje se bajará la incidencia de casos y la mortalidad”.
Sobre la táctica de vacunar más allá de la adolescencia
Pérez Carria destacó que más allá de los programas que hay en el mundo para vacunar a niñas y niños, en algunos países se consideran otras poblaciones de riesgo, como la población con VIH, personas trasplantadas, enfermos de cáncer, inmunodeprimidos, situaciones de abuso sexual, etc.
Y sobre esto consultó a los expertos. ¿Es válido buscar subpoblaciones a vacunar más allá de los adolescentes? “En la medida en que se suman estrategias, se llega más rápido a la meta y esa experiencia ya existe previamente con la hepatitis B”, aseguró Schilling, para quien “si se agregan otros grupos de riesgo que no estaban sujetos a vacunación, se abre el camino”.
“Los adultos inmunodeprimidos, o que tuvieron otro cáncer VPH, tienen al menos el doble de riesgo de tener esta enfermedad, por lo que vacunar a este grupo desde el punto de vista poblacional baja la carga de enfermedad para los países”, consideró el experto. , quien citó el ejemplo de lo que se hizo en Australia: “Lo ideal es vacunar multicohortes como se hizo en Australia, donde vacunaron a toda la población de 12 a 26 años y prácticamente erradicaron el virus del papiloma humano”.
Sobre el final, los expertos destacaron que “el problema no nació con la pandemia; Antes de la COVID-19, tanto las cifras de vacunación como las de detección del VPH estaban lejos de ser óptimas”. Como en otros aspectos de la vida y la salud en general, la pandemia no hizo más que aumentar las molestias y hacerlas más visibles.











