La temporada de huracanes en el Atlántico y el Golfo de México está avanzando más lento de lo esperado debido a una disminución en las temperaturas del mar, lo que dificulta la formación de ciclones tropicales. Aunque el pronóstico inicial preveía 18 tormentas con nombre y nueve huracanes, las condiciones actuales hacen que este escenario sea cada vez menos probable.
El calor es un factor clave para la formación de ciclones, pero las temperaturas en el Atlántico han bajado a 28 grados Celsius, mientras que en el Caribe se registran 26 grados. El único lugar donde las aguas siguen calientes es el Golfo de México, con 29 grados.
Hasta ahora, en la temporada que comenzó el 1 de junio y finaliza el 30 de noviembre, se han formado siete tormentas con nombre, de las cuales dos alcanzaron categoría de huracán: Erin y Gabrielle. Las otras tormentas fueron Andrea, Barry, Chantal, Dexter y Fernand.
A medida que septiembre llega a su fin, el ciclo de formación de ciclones en el Atlántico disminuye significativamente. Sin embargo, los expertos advierten que no se debe bajar la guardia, ya que aún pueden surgir tormentas tropicales en octubre y noviembre.
Aunque las condiciones actuales sugieren una temporada menos activa, los meteorólogos insisten en mantenerse alerta ante cualquier posible desarrollo atmosférico en las próximas semanas.





