El segundo día del cierre temporal de varias estaciones de la Línea 1 del Metro de Santo Domingo mostró una notable mejora en la coordinación y el traslado de pasajeros. A pesar de las largas filas iniciales, el flujo de personas fue más ágil gracias a la eficiente colaboración entre la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) y los usuarios. El cierre, que se extenderá hasta el próximo domingo, forma parte de las obras para ampliar los trenes de tres a seis vagones, un proyecto que comenzará a operar en agosto.
Desde temprano, las estaciones afectadas, como Mamá Tingó y Hermanas Mirabal, registraron un movimiento más organizado. A las 7:50 de la mañana, en Hermanas Mirabal, se observó una considerable fila de personas esperando abordar el tren, pero el proceso fue rápido y sin mayores contratiempos. Media hora más tarde, en Mamá Tingó, no había filas y los autobuses estaban listos para transportar a los usuarios. Para las 9:00 de la mañana, la situación en Hermanas Mirabal había mejorado significativamente, con los pasajeros entrando sin dificultades.
El principal desafío sigue siendo el tráfico denso y lento en el trayecto entre Mamá Tingó y Hermanas Mirabal, especialmente cerca de la estación Peña Gómez. Sin embargo, en este segundo día, los usuarios mostraron una mejor adaptación a las rutas alternas y se observó una posible optimización en la distribución de los vehículos de transporte. Las autoridades del Metro y la OMSA continúan trabajando para minimizar las molestias durante este período de ajuste.
En resumen, aunque el cierre temporal ha presentado desafíos logísticos, la coordinación entre las autoridades y los usuarios ha permitido un mejor funcionamiento del sistema de transporte alterno. Las obras en las estaciones buscan mejorar la capacidad del Metro, lo que beneficiará a miles de usuarios a partir de agosto.





