República Dominicana respalda propuesta de la ONU para restaurar la paz en Haití
El presidente Luis Abinader ha anunciado el firme apoyo de República Dominicana a una resolución presentada por Panamá y Estados Unidos ante el Consejo de Seguridad de la ONU. La propuesta, basada en un plan del secretario general António Guterres, busca transformar la Misión de Seguridad en Haití en una fuerza más efectiva para restaurar el orden y la paz en el país vecino.
Durante su intervención en la 80ª Asamblea General de la ONU, Abinader subrayó que la iniciativa propone una misión con un mando reforzado, objetivos claros y el respaldo logístico y operativo de las Naciones Unidas. "La crisis en Haití es una grave amenaza para la paz y la seguridad de nuestra región", afirmó el mandatario, quien recordó que desde 2021 su gobierno ha defendido la necesidad de una acción internacional coordinada para abordar la situación.
Una tragedia humana sin precedentes
Abinader describió la situación en Haití como una tragedia sin igual, marcada por la violencia extrema, el colapso de las instituciones y el control de bandas criminales, calificadas como organizaciones terroristas por los gobiernos dominicano y estadounidense. Frente a este escenario, destacó los esfuerzos diplomáticos de República Dominicana, que han llevado a la aprobación de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), junto con un embargo de armas y sanciones contra los grupos criminales.
Sin embargo, el presidente reconoció que la misión aún no cuenta con los recursos necesarios para cumplir sus objetivos. "Agradecemos el liderazgo de países como Kenia, Jamaica y Belice, así como el apoyo financiero de Estados Unidos y Canadá, pero se requiere más", señaló.
Un llamado urgente a la acción
Abinader instó a los miembros del Consejo de Seguridad, especialmente a los cinco permanentes, a aprobar la resolución sin demoras. "El mandato de la MSS expira el 2 de octubre. Estamos en un momento crítico que exige garantizar la legitimidad del contingente actual", advirtió. Además, pidió el respaldo político, financiero y operativo de los países de América Latina y el Caribe, recordando que la crisis haitiana es una responsabilidad compartida.
El mandatario también reafirmó el compromiso de su país con la protección de sus fronteras y la seguridad de sus ciudadanos. "Ningún Estado puede ser reprochado por defender su integridad territorial. No podemos cargar solos con el peso de esta crisis", concluyó.
La situación en Haití sigue siendo un desafío urgente para la comunidad internacional, y República Dominicana ha dejado claro que la inacción no es una opción.





