La Reserva Federal de Estados Unidos anunció un recorte de 25 puntos básicos en su tasa de interés, una medida que, en teoría, beneficia a países como la República Dominicana al facilitar la entrada de capitales y reducir los costos de financiamiento externo. Sin embargo, este alivio no se traduce automáticamente en mejoras para las familias y pequeñas empresas dominicanas, según advierte el exministro de Hacienda y economista Daniel Toribio.
Aunque el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) ha reducido su tasa de política monetaria desde el 8,5 % en noviembre de 2022 hasta el 5,75 % actual, las tasas de interés en el mercado financiero local no han seguido la misma tendencia. De hecho, la tasa activa promedio aumentó del 13,17 % en 2022 al 14,78 % en agosto de 2025. Esto significa que, mientras el Gobierno y las grandes empresas pueden acceder a créditos más baratos en el extranjero, los ciudadanos comunes siguen lidiando con tarjetas de crédito y préstamos personales con intereses elevados.
Expertos alertan que, si el BCRD no toma medidas más contundentes, la economía dominicana podría caer en una dinámica de "dos velocidades". Por un lado, habría un impulso en sectores como el turismo, las remesas y las exportaciones. Por otro, las familias y las pequeñas y medianas empresas seguirían sufriendo por el alto costo del crédito.
La esperanza ahora está puesta en que el Banco Central aproveche el nuevo escenario internacional para ajustar las tasas internas de manera que el alivio financiero no solo beneficie al Gobierno y las grandes empresas, sino también al ciudadano de a pie.





