República Dominicana lanza su primer vehículo militar blindado de fabricación nacional
El gobierno dominicano ha marcado un hito histórico con el lanzamiento del FURIA VBD-01, el primer vehículo militar blindado diseñado y ensamblado íntegramente en el país. Este desarrollo, presentado por el presidente Luis Abinader, reforzará la seguridad fronteriza y podría convertirse en un producto de exportación para la región.
Un proyecto con sello dominicano
El FURIA (Fuerza Unificada de Respuesta Inmediata Armada) es un modelo 100% nacional, fabricado por la Industria Militar Dominicana. Su diseño responde a las necesidades de operaciones especiales y combate en terrenos hostiles, con capacidad para once soldados y blindaje nivel tres, capaz de resistir impactos de calibres medios.
El mandatario destacó que, al inicio de su gestión, el país contaba con apenas tres blindados. "Ahora tendremos 48, fundamentales para proteger nuestra frontera", afirmó. Además, adelantó que ya hay países interesados en adquirir estas unidades, con miras a su comercialización regional en 2026.
Tecnología y versatilidad
El VBD-01 está construido sobre un chasis Ford Super Duty F-250, equipado con motor diésel V8, transmisión automática de diez velocidades y una velocidad máxima superior a los 200 km/h. Entre sus innovaciones destacan:
- Llantas antibalas que permiten seguir rodando tras impactos.
- Sistema de cámaras perimetrales y GPS.
- Torreta giratoria para ametralladoras o lanzagranadas.
- Blindaje de acero balístico y vidrios multicapa resistentes a proyectiles.
El ministro de Defensa, Carlos Antonio Onofre, reveló que se producirán dos modelos adicionales: el VBD-2 (para nueve soldados) y el VBD-3 (con capacidad para 22 efectivos), este último destinado a unidades antiterroristas.
Ahorro y proyección estratégica
Mientras en el mercado internacional estos vehículos superan los 400,000 dólares, su fabricación local reduce el costo a la mitad. La producción escalará a 20 unidades para 2026, según fuentes oficiales.
Este avance tecnológico no solo fortalece la defensa nacional, sino que posiciona a República Dominicana como potencial proveedor militar en la región, un paso sin precedentes en su historia industrial.




