El PRM inicia la carrera presidencial: ocho figuras se disputan el apoyo interno para 2028
El Partido Revolucionario Moderno (PRM) ha encendido los motores de la contienda interna con al menos ocho aspirantes compitiendo por la candidatura presidencial de 2028, en una batalla de influencias que podría definir el futuro del partido en el poder. Ministros, alcaldes y líderes legislativos ya están alineándose tras los precandidatos mejor posicionados, mientras el presidente Luis Abinader prepara su asunción formal al mando de la organización en julio.
Apoyos que dividen aguas
David Collado, ministro de Turismo, recibió esta semana el respaldo público de Jean Luis Rodríguez, director de la Autoridad Portuaria, y se rumora que Víctor D’Aza, presidente de la Liga Municipal, pronto se unirá a su campaña. Collado también cuenta con el aval de figuras como el ministro de Deportes, Kelvin Cruz, y varios diputados.
En la otra esquina, Carolina Mejía, alcaldesa del Distrito Nacional e hija del expresidente Hipólito Mejía, suma apoyos clave: el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, el exministro Limber Cruz y alcaldes del Gran Santo Domingo. Su padre, una pieza influyente en el PRM, ha sido descrito como un obstáculo para las ambiciones de Collado.
El tablero político
La lucha no se limita a la presidencia. Alfredo Pacheco y Jean Luis Rodríguez también pujan por la secretaría general del partido, mientras Gloria Reyes, ministra de la Mujer, aspira a convertirse en la segunda mujer en ocupar ese cargo.
El PRM busca evitar el "síndrome del pato cojo" —la pérdida de influencia de Abinader al final de su mandato— asegurando su control partidario antes de 2028. Con una oposición fragmentada, el partido apuesta a un tercer gobierno consecutivo, pero primero deberá resolver sus propias tensiones internas.
Lo que viene
Los ojos están puestos en Abinader, cuyo liderazgo será crucial para mediar entre facciones. Mientras, la vicepresidenta Raquel Peña y otros cinco aspirantes —incluidos el titular de Industria, Eduardo Sanz Lovatón, y el director de Inapa, Wellington Arnaud— completan un escenario donde las alianzas hoy podrían cambiar mañana. La batalla por 2028 ya comenzó.

