La mayoría de los aspirantes a la presidencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM) han guardado silencio en momentos clave, dejando al presidente Luis Abinader y su Gobierno sin apoyo frente a los ataques de la oposición y diversos sectores. Temas como los apagones, la indexación salarial, el Código Laboral y la exclusión de tres jueces de la Suprema Corte de Justicia han sido ignorados por estos dirigentes, quienes prefieren mantenerse al margen.
De los nueve precandidatos presidenciales del oficialismo, solo tres han salido en defensa del Gobierno: la vicepresidenta Raquel Peña, el director de Aduanas, Eduardo Sanz Lovatón, y el presidente del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), Guido Gómez Mazara. Sin embargo, figuras como el ministro de Turismo, David Collado, y la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, líderes en las encuestas internas, han evitado pronunciarse sobre críticas cruciales.
El senador de la Fuerza del Pueblo (FP), Omar Fernández, ha propuesto aplicar la indexación salarial por inflación, una iniciativa respaldada por sectores empresariales y sindicales, pero rechazada por Sanz Lovatón. Por su parte, el expresidente Leonel Fernández aprovechó el reciente apagón para criticar al Gobierno, calificándolo de "descuido incalificable" y atribuyendo la falta de funcionamiento del Metro a la falta de mantenimiento.
En otro frente, el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) excluyó a tres jueces de la Suprema Corte de Justicia, incluida Pilar Jiménez Ortíz, quien denunció arbitrariedad y sesgo político en el proceso. Mientras tanto, dentro del PRM, figuras como Wellington Arnaud, Tony Peña Guaba, Víctor D’Aza y Roberto Fulcar también buscan la candidatura presidencial, pero han optado por el silencio en temas polémicos.
Esta actitud de los aspirantes no es nueva. Durante la discusión de la reforma fiscal del año pasado, también evitaron pronunciarse, mostrando su apoyo solo cuando la iniciativa fue retirada del Congreso. En un momento en que el Gobierno enfrenta fuertes críticas, la ausencia de sus posibles sucesores en la defensa de las políticas oficiales ha generado cuestionamientos sobre su compromiso con la administración actual.





