El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) cerró la puerta a cualquier apoyo a un candidato presidencial externo para las elecciones de 2028, afirmando que presentará su propio aspirante y reafirmando su posición como líder de la oposición. La decisión, anunciada por el secretario general del PLD, Johnny Pujols, marca un rechazo directo a la propuesta del expresidente Leonel Fernández, quien sugirió una posible alianza entre su partido, la Fuerza del Pueblo (FP), y el PLD. Este movimiento refleja la confianza del partido morado en su crecimiento y fortaleza política, respaldado por encuestas que lo sitúan como la principal fuerza opositora.
Pujols subrayó que el PLD mantiene su tradición de presentar candidatos propios y rechazó la comparación histórica hecha por Fernández sobre el apoyo recibido por Juan Bosch en las elecciones de 1990. “El análisis está errado”, afirmó, destacando que el PLD no busca alianzas externas en este momento. Además, resaltó el entusiasmo de la militancia y el crecimiento del partido durante el último año, atribuyéndolo al liderazgo de Danilo Medina y al trabajo conjunto de sus dirigentes.
El PLD no solo se posiciona como la segunda fuerza política del país, sino que también busca consolidar su estructura y fortalecer su identidad ante el electorado. Pujols mencionó la apertura de ocho nuevos locales en Barahona como evidencia de este crecimiento. Aunque no descartó futuras alianzas, dejó claro que estas se definirán en el momento adecuado y bajo condiciones específicas.
Leonel Fernández, por su parte, defendió su propuesta durante una visita a Santiago, argumentando que una coalición opositora podría fortalecer las posibilidades de éxito frente al Partido Revolucionario Moderno (PRM), actualmente en el poder. Sin embargo, el PLD parece decidido a seguir su camino de manera independiente, reforzando su papel como principal alternativa política en el país.
Este enfrentamiento entre las dos fuerzas opositoras más importantes del país podría definir el panorama electoral en los próximos años, especialmente en un contexto donde la unidad opositora se presenta como un desafío clave. Mientras tanto, el PLD sigue adelante con su estrategia de consolidación interna, preparándose para los comicios de 2028 con una clara visión de liderazgo propio.

