El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha condenado "enérgicamente" la incursión de colonos israelíes en la aldea palestina de Qusra, en Cisjordania ocupada. El ataque, ocurrido este sábado, dejó varios heridos palestinos y ha sido descrito por Netanyahu como un acto de "violencia criminal" perpetrado por un "puñado de alborotadores" que violan la ley y dañan la reputación de Israel.
Según vecinos de Qusra, los militares israelíes han estado apoyando a los colonos durante semanas, proporcionándoles material y facilitando su hostigamiento. Los residentes denuncian que las mismas tropas que restringen su movimiento diario supuestamente intervinieron para protegerles durante el incidente.
El Ejército israelí afirmó que sus fuerzas tuvieron que intervenir para expulsar a los colonos y poner fin a los enfrentamientos. Netanyahu elogió la actuación rápida y eficaz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), el Shin Bet y la Policía, y prometió que los responsables serían detenidos y llevados ante la justicia. Sin embargo, hasta el momento no se ha realizado ningún arresto.
Además, las autoridades confiscaron varios vehículos de los colonos, sospechosos de haber sido utilizados en la incursión, y los entregaron a la Policía como parte de la investigación abierta. Este incidente se produce en medio de un asedio de 21 días a tres viviendas palestinas en la misma localidad, según informó la agencia palestina Wafa.
El conflicto en Cisjordania continúa siendo un foco de tensión internacional, con recurrentes enfrentamientos entre colonos israelíes y comunidades palestinas. Esta última escalada pone en evidencia las divisiones internas en Israel y la complejidad de la situación en la región.
