El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) enfrenta una crisis interna mientras intenta recuperarse de seis derrotas electorales consecutivas. La figura del expresidente Danilo Medina, aunque activa en sus críticas al gobierno actual, no puede ser candidato presidencial debido a restricciones constitucionales. Esto deja al partido en una encrucijada, con varios aspirantes a la nominación pero sin un liderazgo claro que unifique a sus bases.
Medina, quien gobernó el país en dos ocasiones, ha estado recorriendo el país en los últimos meses, criticando las políticas del gobierno actual. Sin embargo, su protagonismo ha opacado a otros posibles candidatos del PLD, como Francisco Javier García y Abel Martínez, quienes han mostrado una presencia más discreta en la escena política. Además de ellos, otros nombres como Juan Ariel Jiménez, Charlie Mariotti, Francisco Domínguez Brito y Margarita Cedeño también han expresado interés en competir por la nominación.
El PLD atraviesa un momento crítico. En las últimas elecciones, el partido obtuvo solo el 10.39 % de los votos, su peor resultado en tres décadas. Además, en mayo pasado, el Tribunal Superior Electoral (TSE) prohibió al partido adelantar la elección de su candidato presidencial para el primer trimestre de 2026, lo que complica aún más su estrategia.
Mientras tanto, la comisión encargada de trabajar en el protocolo para los candidatos presidenciales del PLD se reunió recientemente con Abel Martínez, quien fue candidato del partido en elecciones anteriores. En el encuentro, se discutieron ideas para fortalecer la institución y mantener la cohesión interna. Johnny Pujols, secretario general del PLD, destacó la importancia de la unidad y la necesidad de proyectar una imagen de organización y madurez democrática.
En resumen, el PLD enfrenta un desafío monumental: encontrar un líder que pueda unir al partido y recuperar el apoyo de los votantes. Con varios aspirantes en escena y la sombra de Danilo Medina aún presente, el camino hacia las elecciones de 2028 parece lleno de obstáculos. La unidad y la claridad en su estrategia serán clave para evitar otra derrota electoral.





