Haití espera la llegada de la nueva Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU. Esta misión, compuesta por 5.500 efectivos y 50 civiles, tiene como objetivo enfrentar a las bandas criminales que han sumido al país en una grave crisis de seguridad, económica y social. La fuerza reemplazará a la Misión Multinacional de Seguridad en Haití (MSS), liderada por Kenia, que anunció su retiro para el 2 de octubre.
El presidente dominicano, Luis Abinader, celebró la decisión del Consejo de Seguridad y destacó el papel clave de República Dominicana en la promoción de esta iniciativa. “Nos sentimos orgullosos de haber contribuido a este esfuerzo y seguiremos trabajando por la paz y la estabilidad en la región”, afirmó Abinader. Además, reconoció el apoyo de expresidentes dominicanos y agradeció a Estados Unidos y Panamá por liderar la propuesta en la ONU.
La nueva fuerza, que tendrá un mandato inicial de 12 meses, estará dirigida y financiada por expertos de las Naciones Unidas. Su objetivo es restaurar el orden y la seguridad en Haití, con un plan logístico y operativo cuidadosamente diseñado para garantizar su eficacia. Abinader subrayó que esta medida responde a los reclamos realizados durante años ante la ineficacia de la MSS para contener la violencia en el país caribeño.
Por su parte, Kenia confirmó el retiro de sus tropas, que lideraban la MSS desde su inicio. El presidente William Ruto anunció que los cerca de 1.000 efectivos kenianos abandonarán Haití en octubre, marcando el fin de su participación en la misión internacional. La MSS había sido desplegada para contener a las pandillas en Puerto Príncipe, pero su impacto fue limitado ante el creciente poder de los grupos criminales.
La aprobación de la GSF representa un nuevo capítulo en los esfuerzos internacionales para estabilizar Haití. Con un mandato sólido y recursos de la ONU, la fuerza buscará enfrentar de manera más efectiva la violencia que ha paralizado al país. Sin embargo, el reto será grande, dada la complejidad de la crisis y la necesidad de una coordinación eficiente entre los actores involucrados.
En resumen, la llegada de la Fuerza de Supresión de Pandillas marca un paso crucial en la lucha contra la inseguridad en Haití. Mientras el país espera el despliegue de esta nueva misión, la comunidad internacional observa con esperanza, pero también con cautela, ante los desafíos que aún persisten.





