NUEVAS PRUEBAS PODRÍAN HUNDIR AL DUEÑO DEL JET SET TRAS TRAGEDIA QUE DEJÓ 236 MUERTOS
La Procuraduría General de la República recibió ayer pruebas clave que vinculan al empresario Antonio Espaillat, dueño de la discoteca Jet Set, con el colapso del techo que mató a 236 personas el pasado 8 de abril. Un testigo asegura que Espaillat ignoró advertencias sobre el peligro en el local.
El testigo clave
Gregori Adames, exorganizador de eventos del Jet Set y testigo estrella de la fiscalía, entregó documentos que supuestamente prueban que el dueño sabía del mal estado de la estructura. Adames, quien manejaba el día a día del negocio, habría alertado a Espaillat sin éxito.
"Las pruebas demuestran que el dueño no puede alegar desconocimiento", dijeron abogados de las víctimas. Adames incluso ayudó a rescatistas a localizar cuerpos tras la tragedia.
¿Informe manipulado?
Mientras la comisión técnica prepara un informe oficial sobre las causas del derrumbe, el abogado John Garrido sospecha que podría estar "amañado" para favorecer a Espaillat. "Hay indicios de que quieren protegerlo", denunció.
El informe preliminar llegará esta semana a la Procuraduría, según Leonardo Reyes Madera, coordinador de la investigación. Expertos internacionales, incluidos ingenieros de EE.UU. y España, participan en el análisis.
Avances en el caso
El Ministerio Público ha interrogado a decenas de testigos, desde empleados hasta artistas que actuaban en el local. Wilson Camacho, director de Persecución, lidera personalmente los interrogatorios.
El colapso ocurrió durante una fiesta con el merenguero Rubby Pérez. Además de los 236 fallecidos, más de 180 personas resultaron heridas. Muchas siguen hospitalizadas.
Conclusión
Con las nuevas pruebas, la fiscalía podría cerrar el cerco contra Espaillat. Si se confirma que ignoró las advertencias, enfrentaría graves cargos por uno de los peores desastres en la historia del país.





