La Academia de Ciencias de la República Dominicana ha alzado la voz contra cualquier propuesta que busque reducir el territorio del Jardín Botánico Nacional para ampliar vías. La institución advierte que esta medida sería un grave error ambiental, científico y social, y que no resolvería los problemas de tráfico.
El Jardín Botánico, fundado en 1976, es un pulmón verde de 2 millones de metros cuadrados en el corazón de la capital. Alberga una de las colecciones botánicas más importantes del Caribe, con especies nativas, endémicas y en peligro de extinción. Además, es sede del Herbario Nacional, clave para proyectos de reforestación y restauración ecológica en el país.
La Academia destacó que, en un contexto de crisis climática global, las ciudades deben proteger y ampliar sus espacios verdes. Estos ayudan a reducir el calor urbano, mejorar la calidad del aire y combatir los efectos del cambio climático. También criticó la contradicción entre los compromisos ambientales internacionales del país y las acciones locales que los ponen en riesgo.
Más allá de su valor ecológico, el Jardín Botánico es un espacio vital para la recreación, la salud y el bienestar de miles de ciudadanos. Su reducción afectaría gravemente la calidad de vida en la ciudad.
La institución insistió en que existen soluciones viales modernas y sostenibles que no requieren sacrificar este patrimonio natural. Con planificación técnica adecuada y voluntad política, es posible diseñar rutas alternas que respeten el medioambiente.
Finalmente, la Academia recordó que, según la Ley 64-00 sobre Medio Ambiente, el Estado tiene la obligación de proteger los recursos naturales. Por ello, instó a las autoridades a descartar cualquier iniciativa que comprometa la integridad del Jardín Botánico y a priorizar opciones de desarrollo urbano que respeten el patrimonio natural del país.
En resumen, el mensaje es claro: proteger el Jardín Botánico no es solo una cuestión ambiental, sino un deber para garantizar el futuro sostenible de la nación.





