En República Dominicana, la violencia contra los niños y adolescentes ha alcanzado niveles alarmantes. Desde 2020, más de 45 mil menores han sido asistidos por el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI) tras sufrir maltrato, abuso o abandono. Solo en los primeros meses de 2024, se han registrado más de mil casos de agresiones físicas y sexuales, muchos de ellos ocurridos en el propio hogar, el lugar donde se supone que los niños deberían estar más seguros.
Los casos recientes han conmocionado al país por su brutalidad. Uno de ellos es el de María Gil, conocida como “Anahí”, una adolescente de 17 años que fue encontrada inconsciente en Santo Domingo Este con signos de violación y golpes severos. La joven murió cuatro días después, dejando huérfana a su bebé de un año. Su hermana denunció que el principal sospechoso es Mario Abreu Lara, alias “Ramón”, quien fue la última persona que estuvo con ella.
Otro caso que ha estremecido a la nación es el de Carlos Daniel Díaz Peña, un niño de apenas dos años, presuntamente asesinado por su madrastra mientras estaba al cuidado de su padre. El pequeño presentaba signos de violencia y quemaduras al momento de su muerte. Su abuela recordó entre lágrimas: “Ese niño solo repartía amor desde que se levantaba. ¿Cómo le apagan así la vida a un ser tan inocente?”
En Cristo Rey, otro niño de dos años, Luis Gabriel Díaz, fue golpeado brutalmente por su padrastro tras una discusión con su madre. Los vecinos aseguran que los signos de maltrato eran evidentes, pero nadie intervino a tiempo.
La psicóloga infantil Angélica García explica que muchos sienten miedo de denunciar por temor a verse envueltos en procesos judiciales. “Hay que facilitar las denuncias y fomentar la empatía”, señala.
La violencia infantil no es solo un drama personal, sino una crisis social. En 2022, Santo Domingo Este fue la zona con más denuncias por violencia intrafamiliar y de género: 28,552 en total. En lo que va de 2024, ya se han reportado 17,458 casos, de los cuales 2,079 corresponden a delitos sexuales, según la Fiscalía.
Samir Saba, portavoz del CONANI, hizo un llamado a la acción: “Hay que identificar las señales de riesgo a tiempo. No podemos esperar a que ocurran tragedias para actuar.”
A nivel global, el panorama es igualmente preocupante. Un informe de UNICEF estima que 400 millones de niños en el mundo son víctimas de disciplina violenta. En República Dominicana, el 29% de las víctimas de delitos sexuales son menores de edad.
Aunque la Ley 136-03 establece los derechos y la protección integral de los niños, su aplicación sigue siendo débil y desigual. El abogado Miguel Guerrero advierte que el sistema de justicia no responde con la prontitud ni el rigor que estos casos exigen.
Mientras las cifras crecen y los nombres de las víctimas se acumulan, el país debe preguntarse cómo proteger mejor a sus niños. Porque detrás de cada caso hay un menor que no tuvo la oportunidad de crecer, jugar ni soñar. Y mientras sigamos callando, el peligro seguirá estando dentro de casa.





