Niño de 11 años queda en estado vegetal tras cirugía de apendicitis: padres denuncian negligencia médica
Un niño de 11 años lleva casi tres años en estado vegetal después de una cirugía de apendicitis en un centro médico de Santo Domingo. Sus padres acusan al hospital y a los médicos de negligencia, alegando que la operación se realizó sin los equipos necesarios.
La tragedia
Robert Gabriel Vargas Tavárez fue ingresado de emergencia en el Centro Médico Dr. Jefferson en Las Palmas de Herrera. Según su madre, Juana Iris Tavárez, el niño llegó "normal" pero, tras una evaluación, los médicos decidieron operarlo por apendicitis.
La cirugía terminó alrededor de las 8:00 p.m., pero el menor no fue trasladado a cuidados intensivos hasta casi tres horas después, en una ambulancia privada con oxígeno. Cuatro días más tarde, el niño no respondía a estímulos verbales.
Diagnóstico devastador
En el hospital Plaza de la Salud, le diagnosticaron encefalopatía hipóxica isquémica, una grave lesión cerebral por falta de oxígeno. La familia culpa a la mala supervisión postoperatoria.
Robert Gabriel estuvo hospitalizado 16 días. Ahora depende de sondas para alimentarse. "Es un muerto en vida", dicen sus padres.
Denuncia y antecedentes
El 28 de julio, los padres presentaron una querella contra los médicos Rosa Elizabeth Medina, Francisco Garcés, Joseph Jefferson Silien, Ernesto Rafael Pérez Aristy y el propio centro.
No es la primera vez que el Centro Médico Jefferson enfrenta acusaciones. En 2022, fue condenado a pagar 6 millones de pesos por daños emocionales a otro paciente.
Versiones contradictorias
El cirujano, Francisco Garcés, se negó a declarar. Sin embargo, el dueño del centro, Joseph Jefferson Silien, admitió que "el principal riesgo de cualquier cirugía es la anestesia", aunque luego dijo no haber estado presente.
El anestesiólogo, Ernesto Pérez Aresti, aseguró que "todo salió bien" y atribuyó el daño cerebral a un "supuesto infarto".
Conclusión
Mientras la familia exige justicia, Robert Gabriel sigue atrapado en un cuerpo que no responde. El caso reabre el debate sobre la seguridad en clínicas privadas y la responsabilidad médica.





