La República Dominicana ha recibido una mejora en su calificación crediticia por parte de la agencia Moody’s, pasando de Ba3 a Ba2. La perspectiva, sin embargo, se mantiene estable. Este avance refleja el crecimiento económico sostenido del país, su diversificación productiva y el fortalecimiento de sus instituciones, aunque aún enfrenta desafíos fiscales significativos.
La agencia destacó que el país ha logrado un crecimiento económico promedio del 5% anual durante los últimos 15 años, impulsado en gran medida por el turismo y la inversión extranjera directa. Además, las reformas institucionales y la estabilidad política han fortalecido su capacidad para enfrentar choques externos. Sin embargo, la baja recaudación fiscal y la alta exposición a deuda en moneda extranjera siguen siendo puntos débiles.
Moody’s también elevó el techo en moneda local de Baa3 a Baa2, señalando una economía diversificada y un riesgo político bajo. No obstante, la perspectiva estable refleja un equilibrio entre estas fortalezas y los retos fiscales que persisten. El déficit fiscal se estima en torno al 3% del PIB en los próximos años, lo que mantendrá la deuda pública en aproximadamente el 48% del PIB.
En resumen, aunque la República Dominicana ha dado pasos importantes en su desarrollo económico e institucional, su capacidad para mejorar aún más su calificación crediticia dependerá de su habilidad para abordar los desafíos fiscales y reducir su dependencia de la deuda en moneda extranjera.





