El Ministerio Público de República Dominicana ha solicitado medidas de coerción contra Antonio Espaillat, dueño de la discoteca Jet Set, y su hermana Maribel Espaillat, tras el derrumbe del techo del local que dejó 236 muertos y 180 heridos. La audiencia para conocer la resolución está fijada para hoy a las 2:00 p.m. en la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional.
El órgano acusador ha pedido prisión preventiva para Antonio Espaillat y arresto domiciliario para Maribel, quien era la administradora del centro de diversión. Además, se ha solicitado que el caso sea declarado complejo debido al alto número de víctimas involucradas.
Ambos fueron arrestados el pasado jueves tras horas de interrogatorios liderados por el director de Persecución, Wilson Camacho, y otros miembros del Ministerio Público. La investigación busca determinar las responsabilidades en la tragedia ocurrida el 8 de abril de este año, cuando el techo de la discoteca colapsó durante una presentación del merenguero Rubby Pérez.
El incidente, que ocurrió alrededor de las 4:00 a.m., afectó a más de 500 personas que se encontraban en el lugar. Entre las víctimas hubo figuras destacadas del deporte, el arte, la política y el ámbito empresarial, así como empleados y asistentes regulares.
La discoteca Jet Set, fundada hace 50 años, era un lugar icónico en Santo Domingo, conocido por su tradicional "lunes bailable". El edificio, que originalmente fue un cine inaugurado en 1973, se convirtió en discoteca en 1994 y fue renovado en 2010 y 2015.
La tragedia ha conmocionado al país y ha puesto en el centro de la atención las posibles negligencias en la seguridad del local. El caso sigue bajo investigación mientras las familias de las víctimas esperan justicia.





