Programa de salud bucal en escuelas públicas: Millones invertidos, pero cobertura es mínima y hay graves fallas
El Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) lleva casi 30 años prometiendo atención dental a estudiantes de escuelas públicas. Pero la realidad es cruda: solo 58 consultorios funcionan en un país con más de 7,300 escuelas.
Aunque el gobierno ha gastado millones en equipos, muchos están abandonados o no pueden usarse por falta de materiales básicos. Los niños siguen esperando una solución.
Equipos caros, pero inútiles
El INABIE asegura que ha invertido más de RD$144 millones en máquinas de rayos X y otros equipos. Sin embargo, en varias escuelas estos aparatos nunca se han usado.
"Los rayos X no funcionan. Faltan las placas y los líquidos para revelar las imágenes", denunció Mayra Pimentel, odontóloga de la Escuela República de España.
Peor aún: algunos consultorios carecen de ventilación, tienen abanicos rotos y acumulan polvo. "El calor y el ruido dificultan atender a los niños", explicó Ligia Guerrero, otra dentista.
Horarios reducidos y personal ausente
En algunas escuelas, los dentistas trabajan solo tres horas al día. En otras, directamente no aparecen.
A pesar de esto, cada mes se envía un informe falsificado que asegura que el personal asistió todos los días. Nadie lo verifica.
¿Dónde está el dinero?
El presupuesto anual del programa supera los RD$80 millones, pero la cobertura es de apenas 0.8% de las escuelas.
Además, hay una grave falta de coordinación: compraron equipos costosos, pero olvidaron los insumos necesarios para usarlos.
Un avance frágil
Pese a todo, el programa ha ayudado a miles de niños que nunca antes habían visto un dentista. Para familias pobres, es un alivio no pagar por extracciones o limpiezas.
El reto ahora es que los consultorios funcionen al 100% y que los recursos no se pierdan en el camino. Si lo logran, podría cambiar la salud bucal de una generación.
De lo contrario, seguirá siendo otro proyecto fallido con millones tirados a la basura.





