Más de 20 estudiantes resultaron intoxicados en el Centro Educativo Ana Celeste Fernández, ubicado en la comunidad de La Guama, en el distrito municipal de Aguayos. Según informes, el incidente se produjo debido a la aplicación de pesticidas en una finca agrícola cercana. Este no es un caso aislado, ya que cada año cientos de niños se ven afectados por prácticas similares, lo que pone en riesgo su salud y vulnera su derecho a una educación en un ambiente seguro.
Robert Frías, presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), denunció la situación y exigió acciones inmediatas. “No vamos a permitir que hechos como este sigan afectando la salud de nuestros estudiantes y golpeando económicamente a las familias”, afirmó. Frías criticó la falta de medidas efectivas por parte de las autoridades y advirtió que no se puede esperar a que ocurra una tragedia mayor para actuar.
El líder gremial señaló que, aunque existen regulaciones sobre el uso de agroquímicos cerca de escuelas, estas no se aplican de manera efectiva. “La salud y la vida de los niños no pueden seguir supeditadas a intereses económicos o a la negligencia de quienes deben velar por el cumplimiento de las leyes”, dijo. Además, destacó la necesidad de que los estudiantes puedan aprender en entornos libres de riesgos.
Los afectados fueron trasladados a distintos centros de salud en Aguayos y San Francisco de Macorís. Este incidente ha vuelto a poner en evidencia la urgencia de tomar medidas concretas para proteger a los estudiantes y garantizar su derecho a un ambiente educativo seguro.
En resumen, el caso de intoxicación masiva en el Centro Educativo Ana Celeste Fernández ha encendido las alarmas sobre la falta de control en el uso de pesticidas cerca de escuelas. Las autoridades enfrentan ahora un llamado urgente a actuar antes de que se repita una tragedia aún mayor.





