República Dominicana enfrenta crisis de desigualdad de género con cifras alarmantes en violencia y pobreza
El Día Internacional de la Mujer encuentra a República Dominicana sumida en una profunda crisis de desigualdad de género, con cifras que revelan violencia sistemática, brechas salariales y falta de acceso a derechos básicos. Datos oficiales confirman que el país registra una de las tasas más altas de feminicidios en la región, mientras que la mortalidad materna y los embarazos adolescentes siguen sin control.
Según el Comité por la Unidad y los Derechos de la Mujer (CUDEM), el machismo está profundamente arraigado en la sociedad dominicana, normalizando discriminación y violencia. Los hogares liderados por mujeres enfrentan mayores niveles de pobreza (20.1% frente al 17.8% en hogares con jefatura masculina), según la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo del Banco Central. Además, las dominicanas ganan un 18% menos que los hombres por el mismo trabajo y dedican el doble de horas a labores domésticas no remuneradas.
Violencia de género en números rojos
La situación es aún más crítica en materia de seguridad. En lo que va de 2026, siete mujeres han sido asesinadas por su género, manteniendo una tasa de 2.4 feminicidios por cada 100,000 mujeres. Las denuncias por agresión sexual y violencia intrafamiliar lideran las estadísticas judiciales, aunque activistas denuncian impunidad y falta de políticas efectivas.
En salud, las cifras son igualmente preocupantes: 129 muertes maternas por cada 100,000 nacidos vivos y 77 embarazos por cada 1,000 adolescentes entre 15 y 19 años. La prohibición total del aborto ha derivado en aproximadamente 25,000 procedimientos clandestinos anuales, según estimaciones de organizaciones locales.
Llamado a la acción
CUDEM advierte que estos no son simples "problemas de género", sino síntomas de un sistema patriarcal que perpetúa la marginación. La organización exige al Estado cumplir con compromisos internacionales en igualdad y equidad, transformando leyes y normas sociales que favorecen la discriminación.
El cierre del informe es un llamado a la movilización social: "Urgen transformaciones profundas, no solo en República Dominicana, sino en todo el mundo". Mientras, las cifras siguen acumulándose, retratando una deuda histórica que el país aún no logra saldar.


