Los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca Jet Set, podrían salir hoy de prisión tras pagar una fianza de 50 millones de pesos. La jueza Fátima Veloz les impuso esta medida de coerción en lugar de prisión preventiva, tras una audiencia que duró más de 12 horas. Los hermanos están acusados de homicidio involuntario por el desplome del techo de su establecimiento, que dejó 236 muertos y más de 180 heridos.
El abogado de los Espaillat, Miguel Valerio, confirmó que ya se realizaron las diligencias necesarias para pagar la fianza y espera que sus clientes sean liberados hoy. Además, destacó que la familia ha colaborado con las autoridades y ha brindado apoyo a las víctimas y sus familias. Sin embargo, el Ministerio Público anunció que apelará la decisión, argumentando que los imputados podrían interferir en el proceso judicial.
La jueza Veloz dictó la medida de coerción en la madrugada del jueves, tras escuchar a las partes involucradas. Además de la fianza, los hermanos Espaillat tendrán prohibido salir del país y deberán presentarse periódicamente ante las autoridades. El Ministerio Público insiste en que la acusación debería ser de homicidio voluntario por dolo, alegando que los propietarios actuaron con negligencia consciente al ignorar advertencias previas sobre la seguridad del local.
Wilson Camacho, director de Persecución del Ministerio Público, expresó su desacuerdo con la decisión, afirmando que no refleja la gravedad del daño causado. «Creemos que el tribunal no valoró correctamente la magnitud del daño que estos hechos han traído a la sociedad y a las más de 235 personas fallecidas», declaró Camacho.
Mientras tanto, los hermanos Espaillat, que llevan ocho días detenidos, esperan su liberación y continuarán asistiendo a las víctimas y sus familias. El caso sigue generando controversia y debate en la sociedad dominicana.





