En los años 90, Santo Domingo vivió un boom de pequeñas plazas comerciales que cambiaron el paisaje urbano de la ciudad. Estas estructuras, conocidas como "plazas boutique", ofrecían una experiencia única a los visitantes, combinando arquitectura tradicional con espacios llenos de luz y balcones que servían como pasillos. Hoy, algunas de estas plazas siguen en pie, aunque muchas han perdido el brillo que las hizo famosas.
En esa década, en lugar de construir grandes centros comerciales como Plaza Naco o Plaza Central, se optó por desarrollar plazas más pequeñas y acogedoras. Estas se ubicaron en zonas privilegiadas como Naco, Piantini y la urbanización Fernández. Entre las más destacadas estaban Plaza Andalucía, Plaza Cataluña, Plaza Fernández, Plaza Dorada, Plaza Las Américas, Plaza Paseo de la Churchill, Plaza New Orleans, Plaza La Lira y Plaza Universitaria.
Estas plazas se caracterizaban por su arquitectura amistosa, con influencias del arte mudéjar español y espacios interiores que evocaban los claustros de los monasterios. Además, ofrecían una amplia variedad de servicios, desde tiendas y restaurantes hasta bancos, salones de belleza y galerías de arte, todo en un solo lugar.
Algunas de estas plazas aún funcionan hoy en día. Por ejemplo, Plaza Andalucía, ubicada en la avenida Abraham Lincoln, sigue siendo un punto de referencia. Lo mismo ocurre con Plaza Fernández, en la urbanización del mismo nombre, y Plaza Cataluña, en la avenida Gustavo Mejía Ricart. Otras, como Plaza New Orleans, aunque pequeñas, tuvieron su momento de gloria al albergar establecimientos icónicos como el primer Drinks2Go.
Sin embargo, no todas han logrado mantener su relevancia. Plaza Universitaria, por ejemplo, aunque se posicionó como una plaza joven con restaurantes populares, enfrenta problemas como la falta de estacionamiento, un inconveniente común en muchas de estas estructuras.
En resumen, estas plazas boutique marcaron una época en Santo Domingo, ofreciendo a los residentes y visitantes una experiencia única de paseo y compras. Aunque algunas siguen en pie, su brillo se ha visto opacado por los modernos centros comerciales que dominan el panorama actual.





