El juicio preliminar por el colapso del techo de la discoteca Jet Set, ocurrido el 8 de abril de 2026, ha sido aplazado hasta el 16 de marzo, mientras 346 víctimas y querellantes siguen vinculados al proceso penal contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat. El caso, que se desarrolla en el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, ha generado un intenso debate sobre responsabilidades y compensaciones, marcando uno de los desastres más impactantes en la historia reciente del país.
La tragedia, que dejó decenas de muertos y heridos, ha mantenido en vilo a la opinión pública desde su ocurrencia. A pesar de la ausencia de una sentencia firme, la familia Espaillat asegura haber compensado al 70% de las víctimas y ha destacado su labor de apoyo a través de la Fundación Raíces de Esperanza, enfocada en proteger a niños en condición de orfandad. Sin embargo, las críticas y demandas continúan, mientras el proceso judicial avanza lentamente.
Antonio y Maribel Espaillat han reiterado su compromiso con las víctimas y su disposición a colaborar con las autoridades. En un comunicado, afirmaron que la magnitud del suceso los ha marcado profundamente y que han actuado con responsabilidad y solidaridad desde el primer momento. Su defensa técnica ha subrayado que no existe un peritaje validado que determine las causas exactas del colapso o establezca responsabilidades penales individuales. Un informe técnico citado por el Ministerio Público señala que el evento ocurrió de manera "súbita e instantánea", un aspecto que sigue bajo análisis judicial.
La familia también ha recordado que, desde las etapas iniciales del proceso, solicitó estudios técnicos especializados para esclarecer los hechos. La valoración de estas pruebas será discutida en una audiencia programada para el 30 de enero, garantizando el debido proceso. Los Espaillat han reafirmado su respeto a la memoria de las víctimas y su solidaridad con todos los afectados, al tiempo que insisten en que el esclarecimiento debe darse a través de las vías institucionales y con base en pruebas judiciales.
El caso Jet Set sigue siendo un tema de relevancia nacional, no solo por su impacto humano, sino también por las implicaciones legales y sociales que ha generado. Mientras el proceso avanza, la atención se centra en cómo se determinarán las responsabilidades y qué medidas se tomarán para prevenir tragedias similares en el futuro.




